J is for Junebug / J es para Junebug

La versión en español está después de la versión en inglés.

YESTERDAY, IN THE ABRIDGED VERSION of my convoluted phone conversation with The Kid Brother, I explained how I determined that a card from Jacksonville, Florida, was from Jennifer (click here). Well, Jennifer wrote and said she’s from South Carolina. JanieJunebug (click here) wrote and said the card was from her. So, mystery solved and now I can’t wait to tell The Kid Brother about JanieJunebug and my confusion; he’s never confused. Janie, I’m sending you a safe cyberhug! And I’m sorry Jacksonville has a crappy football team.

It rained all night and is still raining as I write. A chilly 13C (55F) when I woke up at 8 this morning and it felt like 11 (52F) (that’s not my opinion, that’s The Weather Channel). Brrr. San Geraldo was already sitting in his office in a sweatshirt with the hood up. He had the space heater going. He asked me to come look at some old photos he had received. I nearly had heatstroke. Even Dudo left.

San Geraldo made a new (to us) dish for dinner last night. Chickpea stew from Delish.com. It was delish! (Note to Jesica: Delish is not a real English word; it’s short for delicious.) We had apple cake for dessert. This morning, I had my gourmet overnight oats and we had apple cake with our coffee/tea — because San Geraldo said we deserved it. I never argue. Well, hardly ever. OK, often. But always for a good reason. Except when I don’t have one.

.

AYER, EN LA VERSIÓN RESUMIDA de mi enrevesada conversación telefónica con El Hermanito, le expliqué cómo determiné que una tarjeta de Jacksonville, Florida, era de Jennifer (haz clic aquí). Bueno, Jennifer escribió y dijo que es de Carolina del Sur. JanieJunebug (haz clic aquí) escribió y dijo que la tarjeta era de ella. Entonces, misterio resuelto y ahora no puedo esperar para contarle a El Hermanito sobre JanieJunebug y mi confusión; él nunca está confundido. Janie, ¡te estoy enviando un abrazo cibernético seguro! Y lamento que Jacksonville tenga un equipo de fútbol de mierda.

Llovió toda la noche y sigue lloviendo mientras escribo. Un frío 13C (55F) cuando me desperté a las 8 esta mañana y me sentí como 11 (52) (esa no es mi opinión, es The Weather Channel). Brrr. San Geraldo ya estaba sentado en su oficina con una sudadera con la capucha levantada. Tenía encendido el calefactor. Me pidió que fuera a ver algunas fotos antiguas que había recibido. Casi tengo un golpe de calor. Incluso Dudo se fue.

San Geraldo preparó un plato nuevo (para nosotros) para la cena anoche. Guiso de garbanzos de Delish.com. ¡Fue delish! (Nota: Delish no es una palabra en inglés real; es la abreviatura de delicious). Tomamos tarta de manzana de postre. Esta mañana, comí mi avena gourmet durante la noche y comimos tarta de manzana con nuestro café / té, porque San Geraldo dijo que lo merecíamos. Yo nunca discuto. Bueno, casi nunca. OK, a menudo. Pero siempre por una buena razón. Excepto cuando no tengo uno.

SG omitted the anchovy and parsley.
SG omitió la anchoa y el perejil.
Wednesday sunrise.
Miércoles amanecer.
Thursday sunrise.
Jueves amanecer.
Some surfers arrived a couple of hours after sunrise.
Algunos surfistas llegaron unos horas después del amanecer.

Masked men / Hombres enmascarados

La versión en español está después de la versión en inglés.

LAST NIGHT WOULD HAVE BEEN Mesón Salvador’s annual Halloween dinner (click here). It was too big an event to host during the pandemic, so the party was off. But, since we were already masked, San Geraldo and I decided to go there for a simple meal.

Dudo and I had spent most of the day in bed together. San Geraldo joined us for a siesta, which made Dudo (and me) ecstatic. So, my back had a good long rest and I was able to comfortably sit through a delicious dinner (the only kind of dinner at Mesón Salvador). And, even if we still aren’t permitted to hug, we feel hugged whenever we’re there.

Thanks to the curfew, we were home at 10:15. Everyone, including the staff of Mesón Salvador has to be off the streets by 11. Not a very traditional Halloween, but then Halloween isn’t a Spanish tradition. It looks like today will again be spent on my back in bed — doing nothing.

.

ANOCHE HABRÍA SIDO LA CENA anual de Halloween de Mesón Salvador (haz clic aquí). Fue un evento demasiado grande para albergarlo durante la pandemia, por lo que la fiesta se canceló. Pero, como ya estábamos enmascarados, San Geraldo y yo decidimos ir allí para una comida sencilla.

Dudo y yo habíamos pasado la mayor parte del día juntos en la cama. San Geraldo se unió a nosotros para una siesta, lo que hizo que Dudo (y yo) estuviéramos extasiados. Entonces, mi espalda tuvo un buen descanso y pude sentarme cómodamente a disfrutar de una deliciosa cena (el único tipo de cena en Mesón Salvador). E, incluso si todavía no se nos permite abrazar, nos sentimos abrazados cuando estamos allí.

Gracias al toque de queda, llegamos a casa a las 10:15. Todos, incluido el personal de Mesón Salvador, deben estar fuera de las calles a las 11. No es un Halloween muy tradicional, pero Halloween no es una tradición española. Parece que el día de hoy lo volveré a pasar boca arriba en la cama, sin hacer nada.

Who was that cold masked man?
¿Quién era ese hombre enmascarado?
Adrián strikes a pose.
Adrian hace una pose.
Our host, José.
Nuestro anfitrión, José.
Mesón Salvador’s olives are as beautiful as they are delicious.
Las aceitunas de Mesón Salvador son tan hermosas como deliciosas.
José concerned for San Geraldo’s mental health as he dunks bread in his Coke Zero.
José preocupado por la salud mental de San Geraldo mientras moja pan en su Coca Cola Zero.
San Geraldo’s swordfish.
Pez espada de San Geraldo.
My hake stuffed with seafood with alioli of grated piquillo peppers.
Mi merluza rellena de marisco con alioli de pimientos del piquillo gratinado.
Dramatic Lolo.
Lolo dramático.
Pose!
Lolo over ice (and Pionono).
Lolo sobre hielo (y Pionono).
Adrián over ice (and Pionono).
Adrián sobre hielo (y Pionono).
The gifted Chef David on his way out.
El talentoso chef David a la salida.
• Halloween costumes 2020. I suppose I was a wolf in sheep’s clothing. San Geraldo might have been his great(s)-grandfather The Lion in Winter (from the film).
• Disfraces de Halloween 2020. Supongo que yo era un lobo con piel de oveja. San Geraldo pudo haber sido su tatarabuelo El León en Invierno (de la película).

The viking / El vikingo

La versión en español está después de la versión en inglés.

SORRY. WE’RE CLOSED. THE BORDERS of the Spanish region of Andalucía, where we live, have been closed until 9 November. Except for justifiable reasons, no one will be permitted to leave or enter Andalucía. We join many other regions of the country in closing our borders. In addition, we’re observing a nationwide curfew between the hours of 11 at night and 6 in the morning. Strange times that just keep getting stranger.

San Geraldo is fine staying home. He’s finding it challenging tolerating the frigid October temperatures. Yesterday, when he waited inside a cafe while I had my teeth cleaned, it was only 62°F (17C)! Can you imagine?

It crept up to a mere 68F (20C) later in the day. You can see in the photos below how well he coped when he went out at 9 last night to pick up our take-away dinner. The temperature had dropped to an Arctic 61 (16C). And to think he grew up in South Dakota with two Norwegian grandparents (and a strong dose of Viking).

Meanwhile, I was out and about in the early evening in a short-sleeve shirt, and got together for a stroll around the nearby Roman ruins with Pedro, Kathleen, Luke, and Beckett. That was enough to warm up even the chilliest of days (which Thursday was not).

.

LO SIENTO. ESTAMOS CERRADOS. LAS fronteras de la región española de Andalucía, donde vivimos, han estado cerradas hasta el 9 de noviembre. Salvo por motivos justificados, no se permitirá la salida ni la entrada de nadie de Andalucía. Nos unimos a muchas otras regiones del país para cerrar nuestras fronteras. Además, estamos observando un toque de queda a nivel nacional entre las 11 de la noche y las 6 de la mañana. Tiempos extraños que se vuelven cada vez más extraños.

San Geraldo está bien quedarse en casa. Le resulta difícil hacer frente a las gélidas temperaturas de octubre. Ayer, cuando esperó dentro de un café mientras me limpiaban los dientes, ¡solo hacía 17C (62F)! ¿Puedes imaginar?

Se arrastró hasta un mero 20C (68F) más tarde en el día. Puedes ver en las fotos a continuación lo bien que se las arregló cuando salió a las 9 de anoche a recoger nuestra cena para llevar. La temperatura había bajado a un Ártico 16C (61F). Y pensar que creció en Dakota del Sur con dos abuelos noruegos (y una fuerte dosis de vikingo).

Mientras tanto, yo estaba fuera de casa por la tarde con una camisa de manga corta y me reuní para dar un paseo por las ruinas romanas cercanas con Pedro, Kathleen, Luke y Beckett. Eso fue suficiente para calentar incluso los días más fríos (que el jueves no lo fue).

At the moment the below photo was taken.
Por el momento se hizo la foto de abajo.
On our terrace.
En nuestra terraza.

Lockdown Day 81: Mesón Salvador and a Smurf / Encierro Día 81: Mesón Salvador y un Pitufo

La versión español está después de la versión inglés.

MESÓN SALVADOR OPENED ITS DOORS again this week. We’ve been back for our morning coffee and have enjoyed the company of José, Evie, and Sergio.

We haven’t yet gone for dinner; we’re still not quite relaxed sharing our space with others. But Mesón Salvador is doing everything right, so we’ll enjoy a meal again soon, when we’ll get to see some of the other family we haven’t seen since early March. It’s like being home… except I don’t have to wash the dishes.

I’ve been enjoying a second breakfast: a pitufo (smallish tostada/sandwich) of Serrano ham, manchego cheese, olive oil, and tomato puree, on fresh whole-grain bread). Exquisite. You might remember pitufo is also the Spanish word for Smurf and I can often be seen in winter with Papa Smurf (see the winter photos at the bottom of the page and, also, click here).

.

MESÓN SALVADOR ABRE LAS PUERTAS nuevamente esta semana. Regresamos a tomar el café de la mañana y disfrutamos de la compañía de José, Evie, y Sergio.

Todavía no hemos ido a cenar; todavía no estamos muy relajados compartiendo nuestro espacio con otros. Pero Mesón Salvador está haciendo todo bien, por lo que pronto disfrutaremos de una comida, cuando podamos ver a algunas de los otros amigos que no hemos visto desde principios de marzo. Es como estar en casa … excepto que no tengo que lavar los platos.

He estado disfrutando de un segundo desayuno: un pitufo (tostada / sándwich pequeño) de jamón serrano, manchego, aceite de oliva y puré de tomate, en pan integral fresco). Exquisito. Quizás recuerdes, a menudo se me puede ver en invierno con Papá Pitfuo (vea las fotos de invierna al final de la pagina y, también, haz clic aquí).

Sergio.
Pitufo.

It’s Only a Number / Es Solo un Numero

La versión español está después de la versión inglés.

SAN GERALDO BOUGHT fifteen bags of blueberries. No, it’s not a tongue twister. Nor is this the start of an arithmetic problem. San Geraldo went to the supermarket to buy fifteen bags of blueberries, among other things. He thought and thought about how to say fifteen in Spanish. He has a really difficult time remembering his numbers.

He wanted to tell the cashier there were fifteen bags of blueberries, so she wouldn’t have to count them all. So, before reaching the cashier, he reviewed the numbers 11 to 15 in his head for a few minutes, “Once, doce, trece, catorce…” And then it was his turn. Only he didn’t say fifteen (quince), he said “ten and five (diez y cinco),” and maybe not clearly enough. The casher asked, “veinticinco?” (twenty-five?) and SG said, “Yes” — because that’s what he says whether or not he understands the question.

He paid and took the elevator down to the car. He wasn’t convinced he had gotten things quite right and the bill was much higher than he had expected, so he checked the receipt and saw the cashier had charged him for twenty-five bags. Frozen blueberries are not cheap. Even San Geraldo couldn’t ignore the error. He took the elevator back up to the supermarket, still unable to remember how to say fifteen.

When he reached the cashier, he told her he had 15 bags of blueberries (yes, he once again said diez y cinco — ten and five). The cashier stared blankly. SG showed her the palm of his hand (I don’t know why) on which he drew with a finger the numbers 1 and 5, while saying aloud “one, cinco” (yes, he said one number in English and the other in Spanish). Still nothing.

Finally, a very kind man in line said, “quince,” and SG exclaimed, “Sí!” (really meaning it this time). He then said in Spanish (exact translation here): “The numbers is bad!” As usual, SG left them laughing.

He tried to tell me the story when he got home. But he couldn’t remember how to say fifteen.

.

SAN GERALDO COMPRÓ 15 bolsas de arándanos. No, este no es el comienzo de un problema aritmético. San Geraldo fue al supermercado a comprar 15 bolsas de arándanos, entre otras cosas. Pensó y pensó en cómo decir 15 en español. Le cuesta mucho recordar sus números.

Quería decirle a la cajera que había 15 bolsas de arándanos, para que no tuviera que contarlas todas. Entonces, antes de llegar al cajero, revisó los números del 11 al 15 en su cabeza por unos “Once, doce, trece, catorce …” Y luego fue su turno. Solo que no dijo 15, dijo “diez y cinco”, y tal vez no lo suficientemente claro. El cajero preguntó: “¿veinticinco?” y SG dijo “Sí” — porque eso es lo que dice si entiende o no la pregunta.

Pagó y tomó el ascensor hasta el auto. No estaba convencido de haber hecho las cosas bien y la factura era mucho más alta de lo que esperaba, así que revisó el recibo y vio que el cajero le había cobrado por 25 bolsas. Los arándanos congelados no son baratos. Incluso San Geraldo no pudo ignorar el error. Tomó el ascensor de vuelta a la tienda, aún incapaz de recordar cómo decir 15.

Cuando llegó al cajero, le dijo que tenía 15 bolsas de arándanos (sí, una vez más dijo diez y cinco). El cajero lo miró sin comprender. SG le mostró la palma de su mano (no sé por qué) en la que dibujó con un dedo los números 1 y 5, mientras decía en voz alta “one, cinco” (sí, dijo un número en inglés y el otro en español).

Finalmente, un hombre muy amable en la fila dijo “quince” y SG exclamó: “¡Sí!” (Realmente lo significa esta vez). Luego dijo en español: “¡Los números es malo!” Como de costumbre, SG los dejó riéndose.

Intentó contarme la historia cuando llegó a casa. Pero no podía recordar cómo decir 15 en español.

And speaking of numbers and frozen things: SG’s sister Linda in South Dakota sent us this photo from the dashboard of their pick-up truck.
Minus 21F (that’s Minus 29C)!

Y hablando de números y cosas congeladas: Linda, la hermana de SG en Dakota del Sur, nos envió esta foto desde el tablero de su camioneta.
¡Menos 21F (eso es Menos 29C)!