La versión en español está después de la versión en inglés.
I haven’t had much of a day today. Well, it’s been a total day, but I haven’t done much with it. I had my usual yogurt, cereal, and fruit breakfast at home. Today’s cut-up fruit were a plum and a Canary Island banana. The first time I ever had one, in the first months after we moved to Spain. I said, “This is the best banana I’ve ever had.” I thought it was simply my obsession with everything Spanish, but it turns out they’re sweeter and have a more intense aroma, lower starch, higher sugar content (but still fine for diabetics), and a juicier, firmer pulp.
We had “melts” for lunch: open-faced sandwiches of ham, gouda, and sliced apples. Inés Rosales for dessert. You can see yesterday’s second breakfast above. We were at La Bandera while Merchi worked and both had tostadas with scrambled eggs and Iberian ham.
San Geraldo did his daily work on his aquarium. We watched the zebra nerite snail work his way around the glass of the entire aquarium. San Geraldo saw one of the red shrimp doing its thing. We haven’t seen Claude today. I’ve been surprised that SG has remembered his name, although he pronounces Claude the French way (I have no idea why, especially considering his mastery of French is at the level of “moan doo” for mon dieu). Anyway, there’s plenty for the shrimp to feed on hidden from our view.
A few minutes ago, I paid the tank a visit to see if I could spot a shrimp. I did not, but I did discover a tiny zebra nerite snail (like the bigger one). I excitedly pointed it out to SG who wondered if we should call it Claude Jr. or Claude II. I reminded him that Claude was a shrimp. Speaking of which, we just saw another red one and it’s looking quite robust.
Hoy no ha sido un día. Bueno, ha sido un día completo, pero no he hecho gran cosa. En casa, desayuné lo de siempre: yogur, cereales y fruta. Hoy, la fruta troceada consistía en una ciruela y un plátano de Canarias. La primera vez que probé uno fue durante los primeros meses tras nuestra mudanza a España; recuerdo haber dicho: «Es el mejor plátano que he comido nunca». Pensé que era simplemente mi obsesión por todo lo español, pero resulta que son más dulces, tienen un aroma más intenso, menos almidón, un mayor contenido de azúcar (aunque siguen siendo aptos para diabéticos) y una pulpa más jugosa y firme.
Para almorzar comimos «melts»: sándwiches abiertos de jamón, queso gouda y láminas de manzana. De postre, Inés Rosales. Arriba podéis ver el segundo desayuno de ayer. Estuvimos en La Bandera mientras Merchi trabajaba, y ambos tomamos tostadas con huevos revueltos y jamón ibérico.
San Geraldo dedicó un rato a las tareas diarias en su acuario. Observamos cómo un caracol cebra recorría todo el cristal del acuario. San Geraldo vio a una de las gambas rojas haciendo de las suyas. Hoy no hemos visto a Claude. Me ha sorprendido que SG recuerde su nombre, aunque lo pronuncia a la francesa (no sé por qué, sobre todo teniendo en cuenta que su dominio del francés se limita a un «moan doo» para decir mon dieu). En fin, dentro del acuario hay alimento de sobra para las gambas, aunque esté oculto a nuestra vista.
Hace unos minutos, me acerqué al acuario para ver si lograba divisar algún camarón. No vi ninguno, pero descubrí un diminuto caracol nerita cebra (parecido al más grande). Con mucha emoción, se lo señalé a SG, quien se preguntó si deberíamos llamarlo Claude Jr. o Claude II. Le recordé que Claude era un camarón. Hablando de eso, acabamos de ver otro de color rojo, y se ve bastante robusto.


• Un toque de magia de acuario para nuestras tallas de bambú de 60 años de antigüedad. Mi madre nos regaló dinero con motivo de nuestra mudanza a San Francisco. Fuimos con ella al barrio chino y encontramos estas piezas.

• Caminando a la dentista ayer.





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