Smoke ’em if you got ’em / Fúmalos si los tienes

La versión en español está después de la versión en inglés.

AFTER READING MY SISTER DALE’S letter yesterday, I thought of a story from our long ago past, before reality had overwhelmed our lives.

One day, when Dale was not quite 15 and I was not quite 13, we were in the apartment alone. I found her sitting on the sofa smoking a cigarette. Well, she wasn’t actually smoking the cigarette, really, she was blowing into it. Sparks were flying across the room.

I was taken aback. “What are you doing?” I demanded.

“What does it look like?!? I’m smoking.”

I said, in my infinite wisdom, “Well, you’re not supposed to blow into it. You’re supposed to suck the smoke into your mouth.”

She had a very logical response. “I tried, but I don’t like it. It makes me cough.”

“Then, you shouldn’t smoke,” I announced. “You don’t look cool.”

I TOLD THE STORY several years ago in Sevilla to our friends Tere and Miguel. They spoke little to no English, so I did a fractured Spanish version (I can — and will today — do a better Spanish version). I was able to find most of the words I needed, but I got stuck on the room where the event took place.

My parents’ apartment had a formal entry, what is known as a “foyer.” My family used it as a den of sorts, with bookshelves, sofa and TV. My sister was sitting in that room on that sofa when we had our exchange. The Spanish equivalent for “foyer” (of French origin) would be entrada or vestíbulo. But that didn’t occur to me as I told the story.

I mentioned the “foyer,” pronouncing it the un-classy American way (FOY-urr). Miguel and Tere didn’t know what I meant. So I then pronounced it the French (and pretentious American) way (fo-YAY). Miguel and Tere smiled and tittered.

With further explanation, it was determined that I meant “entrada.” But, Tere said in Spanish, “You do realize that follé is the past tense of follar, don’t you?” I shrugged. No I did not. Nor did I know what follar was.

I took out my phone, opened the translator, and typed follar. Fuck! Dale would have gotten a good laugh out of that and, if we were still not quite 15 and 13, she would have slapped my face for using such language.

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DESPUÉS DE LEER LA CARTA de mi hermana DALE ayer, pensé en una historia de nuestro pasado lejano, antes de que la realidad abrumara nuestras vidas.

Un día, cuando Dale no tenía 15 años y yo no tenía 13, estábamos solos en el piso. La encontré sentada en el sofá fumando. Bueno, en realidad no estaba fumando, en realidad, lo estaba soplando. Las chispas volaban por la habitación.

Fui sorprendido. “¿Qué estás haciendo?” exigí.

“¿¡¿Cómo se ve?!? ¡Estoy fumando!”

Dije, en mi infinita sabiduría: “Bueno, se supone que no debes soplar. Se supone que debes aspirar el humo en tu boca”.

Ella tuvo una respuesta muy lógica. “Lo intenté, pero no me gusta. Me hace toser”.

“Entonces, no deberías fumar”, anuncié. “No te ves guay”.

LES CONTÉ LA HISTORIA hace varios años en Sevilla a nuestros amigos Tere y Miguel. Hablaban poco o nada de inglés, así que hice una versión en español fracturada (puedo, y lo haré hoy, hacer una mejor versión en español). Pude encontrar la mayoría de las palabras que necesitaba, pero me quedé atascado en la sala donde tuvo lugar el evento.

El pido de mis padres tenía una entrada formal, lo que se conoce como “vestíbulo”. Mi familia lo usaba como una especie de estudio, con estanterías, sofá y televisión. Mi hermana estaba sentada en esa habitación en ese sofá cuando tuvimos nuestro intercambio. El equivalente en español de “foyer” (de origen francés) sería entrada. Pero eso no se me ocurrió mientras contaba la historia.

Mencioné el “foyer”, pronunciándolo al estilo americano sin clase (FOY-urr). Miguel y Tere no sabían a qué me refería. Entonces lo pronuncié al estilo francés (y pretencioso estadounidense) (fo-YAY). Miguel y Tere sonrieron y rieron.

Con más explicaciones, se determinó que me refería a “entrada”. Pero, dijo Tere en español, “Te das cuenta de que follé es el tiempo pasado de follar, ¿no es así?” Me encogí de hombros. No, no lo hice. Tampoco sabía qué era follar.

Saqué mi móvil, abrí el traductor, y escribí follar. Joder! Dale se habría reído mucho de eso y, si todavía no tuviéramos 15 ni 13, me habría abofeteado por usar ese lenguaje.

• Still not quite 15 and already a reformed smoker. 1967, Ruggles Mine, Concord, New Hampshire. Our parents were becoming rock hounds. (And I just remembered: That was my T-shirt and she never returned it!)
• Aún no tiene 15 años y ya soy fumador reformado. 1967, Mina Ruggles, Concord, New Hampshire. Nuestros padres se estaban convirtiendo en sabuesos de las rocas. (Y acabo de recordar: Esa era mi camiseta y nunca me la devolvió!)

1955. Lecturing on the dangers of smoking (or, maybe, swearing).

1955. Dar conferencias sobre los peligros de fumar (o tal vez decir palabrotas).

1964. The old apartment and its foyer.
1964. El viejo piso (y, ahora, piso viejo) y su “foyer”.

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• I stood on the terrace for 15 minutes to snap this kid going down the slide into the water. Fifteen minutes and then he jumped off in the other direction, before they immediately pedaled away. Foyer!
Me quedé en la terraza durante 15 minutos, para fotografiar a este chico bajando por el tobogán al agua. Quince minutos y luego saltó en la otra dirección, antes de que se alejaran inmediatamente. ¡Foyer! (la pronunciación francesa)

Columbia, USA / Columbia, EEUU

La versión en español está después de la versión en inglés.

THERE ARE 29 PLACES CALLED Columbia in the United States of America. The country of Colombia is not one of them.

I was recently reminded of a conversation I heard while waiting for residency card assistance outside a police station in Sevilla about eight years ago. My first-renewal residency card hadn’t yet arrived and my old one had expired. I needed to fly to New York to visit My Mother the Dowager Duchess and The Kid Brother and was told to go to this particular police station to obtain a letter that would allow me back into Spain without my card. This information turned out to be incorrect, but that’s besides today’s point. While I waited I listened to another staff person trying to assist a woman. She had brought in a document signed by her husband who was from Colombia. I heard the staff person explain that the document was not the correct one. It was for citizens of the United States of America.

She snapped, “Colombia is in America!” He said, “No. Colombia is in South America.” “Exactly,” she replied.

He continued, “The United States of America is in North America. And this form is only for citizens of the United States of America.”

She said, “It’s all America! It’s one continent. Like Europe.”

“Well, no,” he said. But she was insistent and continued, “Spain is in Europe. Colombia is in America. Brazil is in America.”

The poor man simply smiled and asked her to have a seat. When I left, the woman was on the phone with her husband, ranting, “These people don’t know basic geography.”

On the same subject, when I worked for an ad agency on Park Avenue in Manhattan in 1976–77, I always had the radio on at my desk. A talk show host had a letter from a woman who had tried to order something from a mail order catalog (she phoned in her order). As requested, she provided her address, finishing with the state, New Mexico.

The sales agent said, “Oh, I’m sorry Ma’am. We don’t ship to Mexico. We only ship within the continental United States.”

The woman said, “Oh, no, I’m in New Mexico.”

The sales agent indignantly and officiously snapped “Ma’am, I don’t care if you’re in New Mexico or Old Mexico, we only ship within the United States.”

Tonight I will again converse with The Kid Brother.

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HAY 29 LUGARES LLAMADOS COLUMBIA en los Estados Unidos de América. El país de Colombia no es uno de ellos.

Hace poco recordé una conversación que escuché mientras esperaba asistencia con la tarjeta de residencia fuera de una estación de policía en Sevilla hace unos ocho años. Mi tarjeta de residencia de primera renovación aún no había llegado y la anterior había expirado. Necesitaba volar a Nueva York para visitar a Mi madre la duquesa viuda y El Hermanito y me dijeron que fuera a esta estación de policía en particular para obtener una carta que me permitiera regresar a España sin mi tarjeta. Esta información resultó ser incorrecta, pero eso es además del punto de hoy. Mientras esperaba escuché a otro miembro del personal tratando de ayudar a una mujer. Ella había traído un documento firmado por su esposo que era de Colombia. Escuché a la persona del personal explicar que el documento no era el correcto. Fue para ciudadanos de los Estados Unidos de América.

Ella espetó: “¡Colombia está en América!” Él dijo, “No. Colombia está en América del Sur ”. “Exactamente”, respondió ella.

Él continuó: “Los Estados Unidos de América están en Norteamérica. Y esta forma es solo para ciudadanos de los Estados Unidos de América”.

Ella dijo: “¡Es todo América! Es un continente. Como Europa”.

“Bueno, no”, él dijo. Pero ella insistió y continuó: “España está en Europa. Colombia está en América. Brasil está en América”.

El pobre hombre simplemente sonrió y le pidió que tomara asiento. Cuando me fui, la mujer estaba hablando por teléfono con su esposo, diciendo: “Estas personas no conocen la geografía básica”.

Sobre el mismo tema, cuando trabajaba para una agencia de publicidad en Park Avenue en Manhattan en 1976–77, siempre tenía la radio encendida en mi escritorio. Un presentador de un programa de entrevistas recibió una carta de una mujer que había tratado de pedir algo de un catálogo de pedidos por correo (ella llamó por teléfono). Según lo solicitado, ella proporcionó su dirección, terminando con el estado, Nuevo México.

El agente de ventas dijo: “Oh, lo siento, señora. No enviamos a México. Solo enviamos dentro de los Estados Unidos continentales”.

La mujer dijo: “Oh, no, estoy en Nuevo México” (un estado en EEUU).

El agente de ventas indignaba y oficiaba: “¡Señora, no me importa si está en Nuevo México o en Viejo México, solo enviamos dentro de los Estados Unidos”!

Esta noche volveré a conversar con El Hermanito.

1963. With Dale in Atlantic City, New Jersey. Even the locals often call it “Jersey.” No one gets confused.
Con Dale en Atlantic City, Nueva Jersey. Incluso los lugareños a menudo lo llaman “Jersey”. Nadie se confunde.

Lentokonesuihkuturbiinimoottoriapumekaanikkoaliupseerioppilas

La versión en español está después de la versión en inglés.

WE’RE NOT GOING OUT FOR dinner very often for a variety of reasons, the primary ones being covid-19 and more people in town. But we’ve been missing meals at Mesón Salvador, so last night was the night. The terrace was full, but inside was quiet and we were able to relax and enjoy ourselves.

I love all the varieties of olives served by Mesón Salvador. Since San Geraldo hates olives — and, believe me, he’s tried — I finished off the bowl by myself. I got into olives when I was at university. I was over 6 feet tall (183 cm) and weighed 130 pounds (59 kilos). I read there were 25 calories in each olive, so I kept a huge jar in the refrigerator and popped them at random. By the time I graduated 4-1/2 years later, I weighed 145 pounds (66 kilos), although I don’t think it had anything to do with the olives.

But back to Mesón Salvador, all 175 pounds (79 kilos) of me had a glass of Ribera wine and San Geraldo and I shared a dish of lightly fried cod. We had never ordered it before and it’s clearly going to become a new standard. For main course, San Geraldo had avocado salad with prawns and I had meatballs in traditional almond sauce. We came home happy.

We’ve never been to Finland and were surprised the first time we came to Fuengirola from Sevilla and we went to Mesón Salvador and saw menus in Spanish, English, and Finnish. I’ve been told Fuengirola has the largest Finnish population outside of Finland, but I just did some more digging and I think it’s the second largest Finnish population, after Sweden. And that doesn’t include Finns who became citizens of other countries. I would love to learn the language, but it requires you to sometimes take a breath mid-word, and that seems like an awful lot of trouble. Finnish words can be formed from multiples of other Finnish words.

For example: Lentokonesuihkuturbiinimoottoriapumekaanikkoaliupseerioppilas means, roughly, “airplane jet turbine engine auxiliary mechanic non-commissioned officer student.” Our dear friend Lulu is Finnish and I’m curious to know if she’s familiar with this word, or if she can say it in one breath.

In case you’re interested, I’ve included the Finnish versions of the menu items. We finished (groan) our night with a stunning orange moon, which if Google Translator is correct, was in Finland a kaunis oranssi kuu.

By the way, olives are easy: Oliivit.

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NO SALIMOS A CENAR MUY menudo por una variedad de razones, las principales son covid-19 y más personas en la ciudad. Pero nos hemos estado perdiendo comidas en Mesón Salvador, así que anoche fuimos. La terraza estaba llena, pero por dentro era tranquila y pudimos relajarnos y disfrutar.

Me encantan todas las variedades de aceitunas que sirve Mesón Salvador. Como San Geraldo odia las aceitunas — y, créanme, lo ha intentado — terminé el cuenco yo solo. Me metí en las aceitunas cuando estaba en la universidad. Tenía más de 183 cm (6 pies) de altura y pesaba 59 kilos (130 libras). Leí que había 25 calorías en cada aceituna, así que mantuve un frasco enorme en el refrigerador y las abrí al azar. Cuando me gradué 4-1/2 años después, pesaba 66 kilos (145 libras), aunque no creo que tuviera nada que ver con las aceitunas.

Pero volviendo a Mesón Salvador, mis 79 kilos (175 libras) tenían una copa de vino Ribera y San Geraldo y compartí un plato de bacalao ligeramente frito. Nunca lo habíamos pedido antes y claramente se convertirá en un nuevo estándar. Como plato principal, San Geraldo tenía ensalada de aguacate con langostinos y yo tenía albóndigas en salsa de almendras tradicional. Llegamos a casa felices.

Nunca hemos estado en Finlandia y nos sorprendió la primera vez que estuvimos en Fuengirola de Sevilla y fuimos a Mesón Salvador y vimos menús en español, inglés, y finlandés. Me han dicho que Fuengirola tiene la mayor población finlandesa fuera de Finlandia, pero acabo de cavar un poco más y creo que es la segunda mayor población finlandesa, después de Suecia. Y eso no incluye a los finlandeses que se convirtieron en ciudadanos de otros países. Me encantaría aprender el idioma, pero a veces es necesario respirar a mitad de la palabra, y eso parece ser un gran problema. Las palabras finlandesas se pueden formar a partir de múltiples palabras finlandesas.

Por ejemplo: Lentokonesuihkuturbiinimoottoriapumekaanikkoaliupseerioppilas significa, aproximadamente, “estudiante de suboficial mecánico de motor de turbina a reacción de avión auxiliar”. Our dear friend Lulu is Finnish and I’m curious if she is familiar with this word, or if she can say it in one breath.

En caso de que estés interesado, he incluido las versiones finlandesas de los elementos del menú. Terminamos nuestra noche con una hermosa luna naranja, que si Google Translator está en lo correcto, era en Finlandia un kaunis oranssi kuu.

Por cierto, las aceitunas son fáciles: Oliivit.

Men by the glass (David and Angel).
Hombres por copa (David y Angel).
Miehet lasin kohdalla (David ya Angel).
Bacalao frito.
Fried cod fish.
Uppopaisetettua turskaa.
Aguacate con gambas.
Avocado and prawns.
Katkarapu-ja avokaado salaatti.
Albóndigas caseras en salsa de almendras.
Home-made meatballs with almond sauce.
Kotitehdht lihapullat.

Lockdown Day 58: Five’ll Get You Fifteen / Encierro Día 58: Cinco te Darán Quince

La versión español está después de la versión inglés.

REMEMBER WHEN I TOLD YOU about San Geraldo’s purchase of fifteen bags of frozen blueberries at Mercadona? The fifteen [quince] bags he called, in Spanish, “diez y cinco” [ten and five], and the cashier asked if he said veinticinco (twenty-five)… and he said “yes.” If you don’t remember the story, click here, for a much better explanation.

Anyway, San Geraldo was back at Mercadona Saturday and he picked up another fifteen bags of blueberries. This time, he was confident. As he loaded the bags on the conveyor belt, he smiled and helpfully told the cashier, “Cinco [five].”

The cashier looked at the massive pile on the counter and asked, “¿Quince [fifteen]?” San Geraldo slapped himself (gently) on the head, rolled his eyes, and exclaimed, “¡Cinco! Quince, yes.” He then told his story. She laughed and laughed, and then she said she wondered what it was going to be next week. I do, too.

While San Geraldo was talking about blueberries, I was enjoying the other colors around Fuengirola and our own back garden (the last four photos and the photo at the top).

Click the images for even more color.

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¿RECUERDAS CUANDO TE CONTÉ SOBRE la compra de San Geraldo de quince bolsas de arándanos congelados en Mercadona? Las quince bolsas que él llamó, “diez y cinco”, y la cajera le preguntó si dijo veinticinco … y él dijo “sí”. Si no recuerda la historia, haz clic aquí para obtener una explicación mucho mejor.

De todos modos, San Geraldo regresó a Mercadona el sábado y recogió otras quince bolsas de arándanos. Esta vez, tenía confianza. Mientras cargaba las bolsas en la cinta transportadora, sonrió y le dijo amablemente a la cajera: “Cinco”.

La cajera miró la enorme pila en el mostrador y preguntó: “¿Quince?” San Geraldo se golpeó (suavemente) en la cabeza y exclamó: “¡Cinco! Quince, sí.” Luego contó su historia. Ella se rió y se rió, y luego dijo que se preguntaba qué sería la próxima semana. Yo también.

Mientras San Geraldo estaba hablando de arándanos, yo estaba disfrutando de los otros colores alrededor de Fuengirola y nuestro propio jardín trasero (las últimas cuatro fotos y la foto en la parte superior).

Haz clic en las imágenes para obtener aún más color.

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Catch a Wave / Atrapa una Ola

La versión español está después de la versión inglés.

MONDAY, I MENTIONED briefly our surfer-dude friend, Alexander. Not only is he a great surfer, but he’s charming, kind, warm, bright, and witty (despite the fact that he inherited his father, Tynan’s, sense of humor). Alexander is now 19. We described him the same way when he was 12 — except that he wasn’t yet surfing. Alexander is someone who gives me hope for the future. And, more importantly, joy in the present. And I need both.

Tynan grew up in Chesterfield, England, where they speak a form of English difficult for even other English people to understand. Elena is from Bilbao in the north of Spain. So, although Spanish is the first language of their two kids, they grew up speaking both languages.

One morning a few years ago, Tynan had free time one morning so walked with Alexander to school, a bilingual school here in town. When they reached a group of Alexander’s friends, Tynan asked him to suggest a shortcut home. After Tynan left, he looked back and could tell he was being talked about. That evening, he asked Alexander what his friends had said. Alexander explained, “They asked if you were my dad and when I said you were, they said they thought you were English. I told them you were and they asked, ‘But what language was he speaking?’”

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MENCIONÉ BREVEMENTE EL lunes nuestro amigo surfista, Alexander. No solo es un gran surfista, sino que es encantador, amable, cálido, brillante, e ingenioso (a pesar de que heredó el sentido del humor de su padre, Tynan). Alexander ahora tiene 19 años. Lo describimos de la misma manera cuando tenía 12 años, excepto que todavía no estaba surfeando. Alexander es alguien que me da esperanza para el futuro. Y, lo que es más importante, alegría en el presente. Y necesito ambos.

Tynan creció en Chesterfield, Inglaterra, donde hablan una forma de inglés difícil de entender incluso para otros ingleses. Elena es de Bilbao en el norte de España. Entonces, aunque el español es el primer idioma de sus dos hijos, crecieron hablando ambos idiomas.

Una mañana, hace unos años, Tynan caminó con Alexander a la escuela secudaria, una escuela bilingüe aquí en la ciudad. Cuando llegaron a un grupo de amigos de Alexander, Tynan le pidió que sugiriera un atajo a casa. Después de que Tynan se fue, miró hacia atrás y se dio cuenta de que se estaba hablando de él. Esa noche, le preguntó a Alexander qué habían dicho sus amigos. Alexander explicó: “Preguntaron si tú eras mi papá y cuando dije que sí, dijeron que pensaban que eras inglés. Les dije que eras y me preguntaron: ‘¿Pero qué idioma estaba hablando?’”

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