Botanic Emotions / Emociones Botánicas

La versión español está después de la primera foto.

MY FIRST FULL day in town, I visited the Brooklyn Botanic Gardens. My Mother The Dowager Duchess used to take us there and, years later, San Geraldo and I would take her there whenever we visited. The Duchess was a fascinating, intelligent, artistic, multi-talented person. She was also not easy, to put it mildly (which is why I called her the Dowager Duchess). I’m glad I was able to maintain such a positive relationship with her through the years, but I haven’t so much mourned her passing (almost two years ago) as I have philosophized about how much kinder she became in later years and how fortunate she was to live independently all her life. Two things she loved unconditionally were gardens and museums. As I walked joyfully through the gardens this time, I became more and more wistful.  These gardens and the New York museums, I realised, are the only purely happy memories I have of my mother. There were other happy memories, of course, but they all come with qualifiers (or ,”I’m not going to think about that part”).

Another visitor and I stopped at the same spot to peak through a fence to take a picture of the Japanese Gardens. We laughed and talked about how much we loved the place. She, too, had sweet memories from her childhood. I had to abruptly end the conversation so I could walk over to a hedge and sob. It lasted about 30 seconds. It’s a magical place.

MI PRIMER DÍA completo en la ciudad, visité los Jardines Botánicos de Brooklyn. Mi Madre La Duquesa Viuda solía llevarnos allí y, años más tarde, San Geraldo y yo la llevaríamos allí cada vez que visitamos. La Duquesa era una persona fascinante, inteligente, artística, y multitalentosa. Tampoco fue difícil, por decirlo suavemente (por eso la llamé La Duquesa Viuda). Me alegro de haber podido mantener una relación tan positiva con ella a través de los años, pero no lamenté tanto su fallecimiento (hace casi dos años) como he filosofado acerca de cuánto más amable se volvió en los últimos años y cómo la fortuna ella debía vivir independientemente toda su vida. Dos cosas que ella amaba incondicionalmente eran jardines y museos. Mientras caminaba alegremente por los jardines esta vez, me volví cada momento más melancólica. Estos jardines y los museos de Nueva York, me di cuenta, son los únicos recuerdos puramente felices que tengo de mi madre. Hubo otros recuerdos felices, por supuesto, pero todos vienen con calificadores (o, “No voy a pensar en esa parte”).

Otro visitante y yo nos detuvimos en el mismo lugar para hacer una foto de los jardines japoneses. Nos reímos y hablamos de lo mucho que amamos el lugar. Ella también tenía dulces recuerdos de su infancia allí. Yo tuve que terminar abruptamente la conversación para poder caminar hacia un seto y sollozar. Duró unos 30 segundos. Es un lugar mágico.

Author: Moving with Mitchell

From Brooklyn, New York; to North Massapequa; back to Brooklyn; Brockport, New York; back to Brooklyn... To Boston, Massachusetts, where I met Jerry... To Marina del Rey, California; Washington, DC; New Haven and Guilford, Connecticut; San Diego, San Francisco, Palm Springs, and Santa Barbara, California; Las Vegas, Nevada; Irvine, California; Sevilla, Spain. And Fuengirola, Málaga..

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