Well, Did You Ever / ¿Alguna Vez Has?

La versión español está después de la versión inglés.

IT’S BEEN SEVERAL days of confusion and petty annoyances around here. First is the health center that scheduled — without asking — a medical appointment that San Geraldo can’t make (because we won’t be in the country) and then doesn’t answer the phone number they provided for changes. When I finally found another number and got an actual human being (that was after more than a dozen attempts on the first number and conversations with three different people on three different numbers), I was told. “Well, if no one answers, you’ll just have to come to the center and take a number to change the appointment.” I won’t tell you what I said to that (but at least I waited until I was off the phone).

LAST NIGHT I was back at the orthodontist to pick up, or so I thought, my retainers. I have no idea what I have but, after waiting the usual half-hour-plus for the behind-schedule orthodontist, more attachments were cemented to my teeth and I have another 34 sets of braces (retainers?). Set number 1 is in my mouth. I’m back to wearing them up to 22 hours a day and I’ve apparently got another 8-1/2 months of this. The orthodontist was rushed and didn’t respond to my confusion and surprise, simply doing the work (messily) and running to the next patient. Based on the total cost of the Invisalign braces (including retainers), the monthly payments were amortized over 18 months. Next month is 18 months. I need to have a conversation with their business manager when we get back. No, I’m not paying any more than agreed.

But it’s all small stuff and I’m still smiling. Well, I’m smiling once again. This morning wasn’t pretty!

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HAN PASADO VARIOS días de confusión y pequeñas molestias por aquí. Primero está el centro de salud que programó, sin preguntar, una cita médica que San Geraldo no puede asistir (porque no estaremos en el país) y luego no responde el número de teléfono que proporcionaron para los cambios. Cuando finalmente encontré otro número y obtuve un humano real (eso fue después de más de una docena de intentos en el primer número y conversaciones con tres personas diferentes en tres números diferentes), me dijeron. “Bueno, si nadie responde, solo tendrá que ir al centro y tomar un número para cambiar la cita”. No le diré lo que dije a eso (pero al menos esperé hasta que salí de la teléfono).

ANOCHE REGRESÉ AL ortodoncista para recoger, o eso creía, mis retenedores. No tengo idea de lo que tengo pero, después de esperar la media hora o más del ortodoncista atrasado, se me cimentaron más attaches a los dientes y tengo otros 34 juegos de brackets (¿retenedores?). Juego número 1 está en la boca. Volví a usarlos hasta 22 horas al día y aparentemente tengo otros 8-1/2 meses de esto. El ortodoncista fue apresurado y no respondió a mi confusión y sorpresa, simplemente hizo el trabajo (desordenado) y corrió al siguiente paciente. Los pagos mensuales por los brackets Invisalign (y los retenedores) se amortizaron durante 18 meses. El mes que viene es 18 meses. Tengo que tener una conversación con el gerente de negocios cuando regresemos de Las Vegas. No, no estoy pagando más de lo acordado.

Pero todas son cosas pequeñas y todavía estoy sonriendo. Bueno, estoy sonriendo una vez más. Esta mañana no fue bonita!

Dudo.
Moose… At least THEY’RE not giving me any shit. / Al menos ELLOS no me están dando ninguna mierda.

My New Favorite Book / Mi Nuevo Libro Favorito

La versión español está después de la versión inglés.

The book is called “El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza,” which means “The mole that wanted to know who had done that on his head.” (The English version is titled “The Story of the Little Mole Who Went In Search of Whodunit.”)

Written and illustrated by Werner Holzwarth and Wolf Erlbruch, it’s a children’s book that our friend Kathleen found at the library for my 3-year-old pal Luke. As explained in the opening page:

“It all started when one day, the mole poked his head out of his hole to see if the sun had already risen. (That was fat and brown; it looked a bit like a sausage … and worst of all: it fell right on his head.)”

The mole then goes from animal to animal asking if they were responsible for what he had on his head and they each in turn demonstrate how it couldn’t have been them. Can you guess who did it?

I love this book so much I could just shit!

El libro se llama “El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza”, que significa “El topo que quería saber quién había hecho eso en su cabeza”.

Escrito e ilustrado por Werner Holzwarth y Wolf Erlbruch, es un libro para niños que nuestra amiga Kathleen encontró en la biblioteca para mi compadre Luke (de 3 años). Como se explica en la página de inicio:

“Todo empezó cuando un día, el topo asomó la cabeza por su aqujero para ver si ya había salido el sol. (Aquello era gordo y marrón; se parecía un poco a una salchicha… y lo pero de todo: le fue a caer justo en la cabeza.)”

Luego, el topo va de animal en animal preguntando si eran responsables de lo que él tenía en la cabeza y cada uno de ellos demuestra cómo no pudieron ser ellos. ¿Puedes adivinar quién lo hizo?

Me encanta este libro tanto que podría cagar!