Get Up And Go / Levantase Y Va

La versión español está después de la versión inglés.

The first time San Geraldo and I went to the dentist in Sevilla to have our teeth cleaned seven years ago, we sat in adjoining rooms with our own hygienists. The procedure was a bit different from what we were used to in California. There, most of the cleaning was done manually. Here, the process was already very hi-tech. Lasers, high-pressure water, and machines.

What San Geraldo hates most about the dentist are the sounds of the machines, and the sharp spray of cold water on his teeth and gums.

I heard the machine in the adjoining room start and then immediately stop. San Geraldo’s hygienist came in a minute later looking perplexed and said, “He just got up and left.”

He did eventually — weeks later — return to have his teeth cleaned. But instead of one hi-tech half-hour session, he had four separate sessions so they could chisel away at his teeth manually for an hour each time.

TODAY I ACCOMPANIED San Geraldo to the dentist for his cleaning. Remember his last visit to have a filling replaced? (Click here.) I had planned to sit outside the door and push him back in if he tried to escape. But, it wasn’t necessary. He was so well behaved that I was able to enjoy coffee, pie, and a walk around the grounds of the medical center.

La primera vez que San Geraldo y yo fuimos al dentista en Sevilla, nos sentamos en cuartos contiguos con nuestros propios higienistas. El procedimiento fue un poco diferente de lo que estábamos acostumbrados en California. Allí, la mayor parte de la limpieza se realizó de forma manual. Aquí, el proceso ya era de muy alta tecnología. Láseres, agua a alta presión, y máquinas.

Lo que más odia San Geraldo del dentista son los sonidos de las máquinas y el chorro de agua fría en sus dientes y encías.

Escuché que la máquina en el cuarto contiguo arranca y luego se detiene. El higienista de San Geraldo llegó un minuto después, perplejo y dijo: “¡Se levantó y se fue”!

Lo hizo eventualmente — unas semanas después — volviendo a limpiar sus dientes. Pero en lugar de una sesión de media hora de alta tecnología, tuvo cuatro sesiones manualmentes por una hora cada vez.

HOY ACOMPAÑÉ A San Geraldo al dentista por su limpieza. ¿Recuerda su última visita para reemplazar un relleno? (Haz clic aquí.) Había planeado sentarme afuera de la puerta y empujarlo de nuevo si intentaba escapar. Pero, no fue necesario. Lo hizo a la manera de alta tecnología y todos a la vez. Se portó tan bien que pude disfrutar de un café, una tarta y un paseo por los jardines del centro médico.

They grow up so fast, don’t they?
Crecen tan rápido, ¿no?

I Not Here! / ¡Yo No Aquí!

THE NEWS FROM the ophthalmologist Monday was better than I had hoped. My vision is “20/20 with a little work,” as the doctor said. No more glasses except for reading. I told him I saw the house  before I even sat down (click here). Unfortunately, the house turned out to be a sailboat this time. 

After the ophthalmologist I headed directly to the orthodontist. It’s been 16 months since I started wearing Invisalign braces (click here). The attachments (which looked like tooth pieces glued to the surface of my teeth) were removed. The retainers come in January.

Perfect vision. No more braces.  I’m sure the hair on my head will start growing  again tomorrow.

SAN GERALDO was at the dentist Tuesday. When the dental assistant stepped into the waiting room and called his name, he called back, “Yo no aquí! (which means “I not here!”) He forgot the verb but she knew what he meant. She took him by the arm and led him to the electric, I mean dentist’s, chair. He survived. 

Unlike San Geraldo, I love the dentist. An hour of sitting in a chair, being expected to do nothing and say nothing? When I was working, that was my idea of heaven.

LA NOTICIA DEL oftalmólogo el lunes fue mejor de lo que esperaba. Mi visión es “20/20 con un poco de trabajo”, como dijo el doctor. No más gafas excepto para leer. Le dije que vi la casa incluso antes de sentarme (haz clic aquí). Pero la casa resultó ser un velero esta vez.

Después del oftalmólogo me dirigí directamente al ortodoncista. Han pasado 16 meses desde que empecé a usar los brackets Invisalign (haz clic aquí). Se quitaron los accesorios (que parecían piezas de dientes pegados a la superficie de mis dientes). Los retenedores vienen en enero.

Visión perfecta. No más brackets. Estoy seguro de que el pelo de mi cabeza comenzará a crecer otra vez mañana.

San Geraldo fue al dentista el martes. Cuando el asistente dental entró en la sala de espera y llamó su nombre, él respondió: “¡Yo no aquí! Olvidó el verbo, pero ella sabía lo que quería decir. Ella lo tomó del brazo y lo llevó a la silla eléctrica, ay, perdón a la silla del dentista. Sobrevivió.

A diferencia de San Geraldo, me encanta el dentista. ¿Una hora de estar sentado en una silla, con nadie esperando que yo diga o haga algo.? Cuando estaba trabajando, esa era mi idea del cielo.