Moose In My Underwear / Moose En Mi Ropa Interior

MY MOTHER THE Dowager Duchess is no longer around to be appalled. So, after some internal debate, I’ve decided to share these photos. Just because…

MI MADRE LA Duquesa Viuda ya no está para horrorizarse. Entonces, después de algún debate interno, he decidido compartir estas fotos. Simplemente porque…

 

Kalimantan

La versión español está después de la primera foto.

MY MOTHER THE Dowager Duchess hated animals and only tolerated container pets. We had two parakeets (one at a time). Those were followed by, also one at a time: a turtle, a chameleon, a series of hamsters and, finally, three large tanks of tropical fish (all at the same time, in my bedroom).

When I went away to school, I deeded the fish tanks to the Kid Brother. That first winter, he was worried they’d get cold, so he turned the heaters up. He boiled the fish.
Unlike the Dowager Duchess, I love animals. (It’s people that give me trouble.) Introducing Kalimantan (Kali). She’s a 2-year-old Borneo Orangutan (critically endangered) born at Bioparc Fuengirola. In 2013, Bioparc Fuengirola began a partnership with Borneo Nature Foundation to promote education and preservation of the species and its natural habitat. Our “Bioparc” makes me proud. Kali makes me smile.

MI MADRE LA Duquesa Viuda odiaba a los animales y solo toleraba las mascotas en contenedores. Teníamos dos periquitos (uno a la vez). Fueron seguidos por, también de uno en uno: una tortuga pequeña, un camaleón, una serie de hámsters y, finalmente, tres grandes tanques de peces tropicales (todo al mismo tiempo, en mi habitación).

Cuando me fui a la universidad, entregué los tanques de peces a El Hermanito. Ese primer invierno, le preocupaba que se enfriaran, así que encendió los calentadores. Hervió los peces.

A diferencia de La Duquesa Viuda, amo los animales. (Es la gente la que me da problemas.) Presentando a Kalimantan (Kali). Ella es una orangután de Borneo de 2 años (en peligro crítico) nacida en Bioparc Fuengirola. En 2013, Bioparc Fuengirola comenzó una asociación con la Fundación de Natura de Borneo para promover la educación y la preservación de la especie y su hábitat natural. Nuestro “Bioparc” me enorgullece. Kali me hace sonreír.

AND SPEAKING OF MAKING ME SMILE. DUDO TAKES A BREAK FROM THE BIRDS.
Y HABLANDO DE HACERME SONREIR. DUDO SE TOMA UN DESCANSO DE LOS PÁJAROS.

The Difficult Duchess / La Duquesa Difícil

La versión español está después de la versión inglés.

MY MOTHER THE Dowager Duchess could be very hard to please. In 1977, I bought her a dozen roses for Mother’s Day. When I arrived home, she said, “I can’t believe you wasted your money on flowers that are just going to die in a few days.”

A year later, after I had moved out on my own, I had a box of a dozen pears delivered by the company Harry & David (creators of the Fruit of the Month Club).

“You’re ridiculous! What am I going to do with all these pears?!?” she wailed.

“Sorry! I thought you and Dad could manage to eat 12 pears. If you can’t, then share them with the neighbors,” I said.

“Now I have to bother with the neighbors? Thank you very much!”

Years later, a similar story appeared on the TV sitcom “Everybody Loves Raymond.” The Duchess wasn’t the only difficult mother in New York.

In 2015, I noticed my mother’s vegetable peeler, which would have been about 65 years old at that point, was covered with rust and corroded beyond use. When I showed her, she was shocked and said, “Well, I probably shouldn’t use that anymore.” I bought her a new, high-quality peeler. Months later, she complained that she hated the new peeler and didn’t know why I had to replace the old one.

After the Duchess died, when San Geraldo and I were emptying her apartment, I found the peeler still in it’s original blue plastic covering. “She never even used it!” I snapped. So, I placed the new, high-quality peeler in a box and shipped it home for our use.

San Geraldo recently noticed it and used it to peel carrots. “Did you like it?” I asked.

“I did,” he said. “But it’s odd. The peelings get stuck and jam up the blades.”

I inspected the peeler and realized my mother might have actually tried it after all.

And what would San Geraldo do without me?

MI MADRE LA Duquesa Viuda podría ser muy difícil de complacer. En 1977, le compré una docena de rosas para el Día de la Madre. Cuando llegué a casa, me dijo: “No puedo creer que hayas desperdiciado tu dinero en flores que van a morir en unos días”.

Un año más tarde, después de mudarme por mi cuenta, tuve una caja de una docena de peras entregadas por la compañía Harry & David (creadores del Club Fruta del Mes).


“¡Eres ridículo! ¿Qué puedo a hacer con toda esta fruta?!” ella gimió. 

“¡Lo siento! Pensé que tu y papá podreis comer 12 peras. Si no podreis, compártelos con los vecinos”, dije. 

“Ahora tengo que molestarme con los vecinos? ¡Muchas gracias!”

Años después, una historia similar apareció en la serie de televisión “Everybody Loves Raymond”. La Duquesa no era la única madre difícil en Nueva York.

En 2015, noté que el pelador de verduras de mi madre, que tendría aproximadamente 65 años en ese momento, estaba cubierto de óxido y corroído más allá de su uso. Cuando le mostré, ella se sorprendió y dijo: “Bueno, probablemente ya no debería usar eso“. Le compré un pelador nuevo y de alta calidad. Meses después, se quejó de que odiaba al nuevo pelador y no sabía por qué tuve que reemplazar el viejo.

Después de que la Duquesa murió, cuando San Geraldo y yo estábamos vaciando su apartamento, encontré el pelador todavía en su cubierta protectora de plástico original. “¡Ella nunca lo usó!” Entonces, coloqué el nuevo pelador de alta calidad en una caja y lo enviamos a casa para nuestro uso.

San Geraldo lo notó recientemente y lo usó para pelar zanahorias. “¿Te gustó?” yo pregunté.

“Sí”, dijo. “Pero es extraño. Las peladuras se atascan y atascan las cuchillas”.

Yo inspeccioné el pelador y me di cuenta de que mi madre podría haberlo intentado después de todo.

¿Y qué haría San Geraldo sin mi?

THE BLUE PLASTIC IS TO PROTECT THE PEELER UNTIL IT’S USED FOR THE FIRST TIME.
EL PLÁSTICO AZUL ES PARA PROTEGER EL PELADOR HASTA QUE SE USA PARA LA PRIMERA VEZ. 

THE DUCHESS, PROSPECT PARK, BROOKLYN, 1948. SHE’S SMILING, BUT DON’T MESS WITH HER.
LA DUQUESA, PROSPECT PARK, BROOKLYN, 1948. SONRIE, PERO NO TE METAS CON ELLA.

Something Old, Old, Old, Old / Algo Viejo, Viejo, Viejo, Viejo

La versión español está después de la versión inglés.

WHEN WE BOUGHT our house in San Diego, we called My Mother The Dowager Duchess to tell her about it.

“Mim,” said San Geraldo, “It’s an old, old, old, old house.”

“What year was it built?” she asked.

“1927!” he exclaimed.

He had the year wrong. It was built in 1924. However, 1927 was the year the Dowager Duchess was born.

“Oh,” she commented. “So, I’m old, old, old, old, old.”

Shhh! Don’t tell San Geraldo, but he’s now the same age the Dowager Duchess was when we bought the house.

CUANDO COMPRAMOS NUESTRA casa en San Diego, llamamos a Mi Madre La Duquesa Viuda para contarle.

“Mim”, dijo San Geraldo, “es una casa vieja, vieja, vieja, vieja”.

“¿En qué año fue construido?” ella preguntó.

“¡1927!” el exclamó.

Él tenía el año equivocado. Fue construido en 1924. Sin embargo, 1927 fue el año en que nació La Duquesa Viuda.

“Oh”, comentó ella. “Entonces, soy vieja, vieja, vieja, vieja”.

¡Shhh! No le digas a San Geraldo, pero ahora él tiene la misma edad que la Duquesa Viuda cuando compramos la casa.

WHEN WE BOUGHT IT.
CUANDO LO COMPRAMOS.
WHEN WE SOLD IT.
CUANDO LO VENDIMOS.

GUEST COTTAGE BEFORE.
LA CASITA DE INVITADOS ANTES.
GUEST COTTAGE AFTER.
LA CASITA DE INVITADOS DESPUÉS.

LOOKING FROM THE GUEST COTTAGE BEFORE.
MIRANDO DE LA CASITA DE INVITADOS ANTES.
LOOKING FROM THE GUEST COTTAGE AFTER.
MIRANDO DE LA CASITA DE INVITADOS DESPUÉS.

WITH MY OLD, OLD, OLD, OLD MOTHER.
CON MI VIEJA, VIEJA, VIEJA, VIEJA MADRE.

Some Tongue / Un Poco De Lengua

La versión español está después de la versión inglés.

WHEN WE MOVED to San Diego, California in 1993, one of the first things we did was join the Zoological Society. That gave us access to the zoo — in Balboa Park within minutes of our home — and the Wild Animal Park (now the Safari Park), about a 40-minute drive north. A very special benefit that came with our premiere membership (it was one of our favorite charities) was free tickets to the Wild Animal Park’s “Photo Caravan.” One year, we took San Geraldo’s parents in an open truck to feed the animals on the “African Plain.” While looking for photos of Christmases past, look what I found!

CUANDO NOS MUDAMOS a San Diego, California en 1993, una de las primeras cosas que hicimos fue unirnos a la Sociedad Zoológica. Eso nos dio acceso al zoo — en el Parque Balboa a pocos minutos de nuestra casa — y al Parque de Animales Salvajes (ahora Parque Safari), a unos 40 minutos en coche hacia el norte. Un beneficio muy especial que vino con nuestra membresía de estreno (fue una de nuestras obras de caridad favoritas) fue billetes gratuitos para la “Caravana de Fotos” del Parque de Animales Salvajes. Un año, llevamos a los padres de San Geraldo en un camión abierto para alimentar a los animales en la “Llanura Africana”. Mientras busco fotos de navideñas pasadas, ¡miren lo que encontré!

NOT MY 18-INCH TONGUE.
NO MI LENGUA DE 45 CM.
ALICE, SAN GERALDO’S MOTHER. NO DOWAGER DUCHESS SHE! (HIS FATHER AT RIGHT.)
ALICE, LA MADRE DE SAN GERALDO. ¡NO DUQUESSA VIUDA ELLA! (SU PADRE A LA DERECHA.)