Catch a Wave / Atrapa una Ola

La versión español está después de la versión inglés.

MONDAY, I MENTIONED briefly our surfer-dude friend, Alexander. Not only is he a great surfer, but he’s charming, kind, warm, bright, and witty (despite the fact that he inherited his father, Tynan’s, sense of humor). Alexander is now 19. We described him the same way when he was 12 — except that he wasn’t yet surfing. Alexander is someone who gives me hope for the future. And, more importantly, joy in the present. And I need both.

Tynan grew up in Chesterfield, England, where they speak a form of English difficult for even other English people to understand. Elena is from Bilbao in the north of Spain. So, although Spanish is the first language of their two kids, they grew up speaking both languages.

One morning a few years ago, Tynan had free time one morning so walked with Alexander to school, a bilingual school here in town. When they reached a group of Alexander’s friends, Tynan asked him to suggest a shortcut home. After Tynan left, he looked back and could tell he was being talked about. That evening, he asked Alexander what his friends had said. Alexander explained, “They asked if you were my dad and when I said you were, they said they thought you were English. I told them you were and they asked, ‘But what language was he speaking?’”

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MENCIONÉ BREVEMENTE EL lunes nuestro amigo surfista, Alexander. No solo es un gran surfista, sino que es encantador, amable, cálido, brillante, e ingenioso (a pesar de que heredó el sentido del humor de su padre, Tynan). Alexander ahora tiene 19 años. Lo describimos de la misma manera cuando tenía 12 años, excepto que todavía no estaba surfeando. Alexander es alguien que me da esperanza para el futuro. Y, lo que es más importante, alegría en el presente. Y necesito ambos.

Tynan creció en Chesterfield, Inglaterra, donde hablan una forma de inglés difícil de entender incluso para otros ingleses. Elena es de Bilbao en el norte de España. Entonces, aunque el español es el primer idioma de sus dos hijos, crecieron hablando ambos idiomas.

Una mañana, hace unos años, Tynan caminó con Alexander a la escuela secudaria, una escuela bilingüe aquí en la ciudad. Cuando llegaron a un grupo de amigos de Alexander, Tynan le pidió que sugiriera un atajo a casa. Después de que Tynan se fue, miró hacia atrás y se dio cuenta de que se estaba hablando de él. Esa noche, le preguntó a Alexander qué habían dicho sus amigos. Alexander explicó: “Preguntaron si tú eras mi papá y cuando dije que sí, dijeron que pensaban que eras inglés. Les dije que eras y me preguntaron: ‘¿Pero qué idioma estaba hablando?’”

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