Lockdown Day 13: You Are My Sunshine / Encierro Día 13: Eres Mi Sol

La versión español está después de la versión inglés.

I SHARED MUSIC by Fran (aka Francisco) yesterday. So, today, it seems only fitting to tell you about the music of Frances. She’s a memory from my childhood, an elderly neighbor who had an apartment with her husband, Eddie, on the same floor as ours.

Since the co-op was brand new when we moved in, everyone knew everyone else very well for a number of years. At times, they were even neighborly. We visited with Frances politely when we saw her, but that was about it. She wasn’t easy to take in big doses.

Frances and Eddie were originally from Poland and had escaped during the holocaust. They were both about 5-feet-tall. They both spoke heavily accented English. Frances had a shrill voice and always spoke at high volume. Eddie had a deep and crusty voice. And a hearing aid, which he regularly turned off (without telling Frances).

Frances, in only her bra and girdle (that covered most of her body), would often sneak into the hall to take the trash to the incinerator chute, when she thought no one was around. She would invariably forget her keys and get locked out. She would then frantically ring the bell, bang on the door, and yell, “Eh-DEE! Oh-pum Op!” (“Eddie, open up!”)

My sister Dale’s bedroom window shared an inside corner with Frances and Eddie’s living room window. We couldn’t see in, but if someone stood at the window, we could see each other (so Dale kept the blinds drawn). When Frances was locked out, Dale and I would peak through the blinds to see Eddie standing at the living room window smiling… and pretending not to hear. He usually let her stand out in the hall for five or ten minutes before going to the door and saying, “Frencis, vat ahr you doeeink oht dere?” (“Francis, what are you doing out there?”)

Then there was the time Frances hired a decorator. As Frances described it, she was “mekking dee apahrtment SO fency.” One afternoon, she rang our bell because she was excited for us to see the new “Muriel.” I thought that was the decorators’s name. We all obediently followed as she ran around the corner. Her decorator had covered one dining room wall in a “mural.” Even the Dowager Duchess didn’t bother to correct her. I remember “Muriel” having a lot of flowers, trees, and Victorian people. And horses with carriages. It was all a bit much. Frances was ecstatic.

But that’s not what made me think today about Frances. Yesterday, the sun was shining. Yesterday, the sky was blue. (Today, it’s gray, raining, and windy again.) I went out and dumped the trash — no bra and girdle; and, no, not naked either. I remembered a song we once heard Frances sing (shriek) through the wall during a New Year’s Eve party she hosted. Between verses, she’d wail, “Everybody sing!” Forever after, Dale and I couldn’t hear the song without laughing, and Dale would shriek in Frances’ accent, “Everybody sing!” I wish I had a recording — of Frances AND us.

Everybody sing! (And click the sunshiney images.)

.

COMPARTÍ MÚSICA DE Fran (también conocido como Francisco) ayer. Entonces, hoy, solo parece apropiado contarte sobre la música de Frances. Es un recuerdo de mi infancia, una vecina anciana que tenía un departamento con su esposo, Eddie, en el mismo piso que el nuestro.

Como la cooperativa era completamente nueva cuando nos mudamos, todos conocieron a todos muy bien durante varios años. A veces, incluso eran amables. Visitamos a Frances cortésmente cuando la vimos, pero eso fue todo. No fue fácil tomar grandes dosis.

Frances y Eddie eran originarios de Polonia y habían escapado durante el holocausto. Ambos tenían unos 5 pies de altura. Ambos hablaban un inglés muy acentuado. Frances tenía una voz aguda y siempre hablaba a gran volumen. Eddie tenía una voz profunda y crujiente. Y un audífono, que apagaba regularmente (sin decirle a Frances).

Frances, solo en su sostén y faja (que cubría la mayor parte de su cuerpo), a menudo se colaba en el pasillo para llevar la basura al conducto del incinerador, cuando creía que no había nadie cerca. Ella invariablemente olvidaría sus llaves y quedaría bloqueada. Luego tocaba el timbre frenéticamente, golpeaba la puerta, y gritaba: “¡Eh-DEE! Abre!”

La ventana de la habitación de mi hermana, Dale, compartía una esquina interior con la ventana de la sala de Frances y Eddie. No podíamos ver adentro, pero si alguien se paraba en la ventana, podríamos vernos (así que Dale mantuvo las persianas cerradas). Cuando Frances estaba encerrada, Dale y yo miramos a través de las persianas para ver a Eddie parado en la ventana de la sala sonriendo … y fingiendo no escuchar. Por lo general, la dejaba estar en el pasillo durante cinco o diez minutos antes de ir a la puerta y decir: “¡Frances, ¿qué estás haciendo ahí afuera?”)

Luego llegó el momento en que Frances contrató a un decorador. Como Frances lo describió, ella estaba “haciendo el apartamento TAN elegante”. Una tarde, llamó al timbre porque estaba emocionada de que viéramos la nueva “Muriel”. Pensé que ese era el nombre de decoradora. Todos la seguimos obedientemente mientras ella daba la vuelta a la esquina. Su decoradora había cubierto una pared del comedor en un “mural”. Incluso La Duquesa Viuda no se molestó en corregirla. Recuerdo que “Muriel” de Frances tenía muchas flores, árboles, y gente victoriana. Y caballos con carruajes. Todo fue un poco demasiado. Frances estaba extasiada.

Pero eso no es lo que me hizo pensar hoy en Frances. Ayer, el sol brillaba. Ayer, el cielo era azul. (Hoy vuelve a estar gris, llueve y hace viento.) Salí y tiré la basura, sin sujetador y faja; pero sí, completamente vestida, y recordé una canción que una vez escuchamos a Frances cantar (chillar) a través de la pared durante una fiesta de Nochevieja que organizó. Entre versos, ella se lamentaba, “¡Todos canten!” Para siempre, Dale y yo no podíamos escuchar la canción sin reír, y Dale gritaba con el acento de Frances: “¡Todos canten!” Desearía tener una grabación de Frances y nosotros.

¡Todos canten! (Y haz clic en las imágenes soleadas).

.

But, wait, I think I found Frances! Oh, never mind. This singer is way too good.
Pero, espera, ¡creo que encontré a Frances! Oh no importa. Esta cantante es demasiado bueno.

Lockdown Day 9: Gourmet Breakfast / Encierro Día 9: Desayuno Gourmet

SPAIN’S PRESIDENT PEDRO Sánchez announced Sunday that our two-week lockdown has been extended to four weeks. This news wasn’t unexpected and we’ll do whatever is needed and what is expected of us. We may sometimes whine, but we will not complain. We have it easy in comparison to so many others. We’re proud of Spain and, especially, of the people of Andalucía.

Meanwhile, we try to keep ourselves busy and productive at home. I’ve taken up cooking in earnest. It’s the truth! To prove it, I’ve shared a pictorial recipe of my latest breakfast. If you need me to write it out for you, I’d be happy to. But, somehow, I don’t think it will be necessary.

San Geraldo continues to try and compete with my kitchen brilliance. He’s been cooking dinners that we can have as leftovers for two other meals (usually served in a slightly different way). Saturday night he made beef stroganoff. He was upset, he told me, because he had confused the proportions of milk and flour. As if I would notice. I do, however, know the difference between milk and flour. The meal was delicious. If he keeps at it, he might even reach my level (although I hope he never sinks that low).

I didn’t appreciate how difficult creating a pictorial recipe would be. I had to go back in the kitchen several times after the fact, to reenact portions of the preparation. And, after all that, I forgot to share photos of the heating of the water for the tea. Our electric tea kettle is deceased, so it’s been back to the microwave every morning. I know. I know. It’s not quite as good as real boiled water. Then again, it suits the rest of my meal perfectly, don’t you think? Oh! I also broke the walnuts into smaller pieces before adding them to the bowl. And, yes, as a matter of fact I am getting a little slap happy.

.

EL PRESIDENTE PEDRO Sánchez de España anunció el domingo que nuestro encierro de dos semanas se ha extendido a cuatro semanas. Esta noticia no fue inesperada y haremos lo que sea necesario y lo que se espera de nosotros. A veces podemos quejarnos, pero no nos quejamos. Lo tenemos fácil en comparación con tantos otros. Estamos orgullosos de España y, especialmente, de la gente de Andalucía.

Mientras tanto, tratamos de mantenernos ocupados y productivos en casa. He empezado a cocinar en serio. ¡Es la verdad! Para probarlo, he compartido una receta pictórica de mi último desayuno. Si necesitas que te lo escriba, estaré encantado de hacerlo. Pero, de alguna manera, no creo que sea necesario.

San Geraldo continúa intentando competir con el brillo de mi cocina. Ha estado cocinando cenas que podemos tener como sobras para otras dos comidas (generalmente servidas de una manera ligeramente diferente). El sábado por la noche hizo stroganoff de carne. Estaba molesto, me dijo, porque había confundido las proporciones de leche y harina. (Como si me diera cuenta.) Sin embargo, sí sé la diferencia entre la leche y la harina. La comida estuvo deliciosa. Si sigue así, incluso podría alcanzar mi nivel (aunque espero que nunca se hunda tan bajo).

No aprecié lo difícil que sería crear una receta pictórica. Tuve que volver a la cocina varias veces después del hecho, para recrear porciones de la preparación. Y, después de todo eso, olvidé compartir fotos del calentamiento del agua para el té. Nuestra tetera eléctrica ha fallecido, por lo que ha regresado al microondas todas las mañanas. Lo sé. Lo sé. No es tan bueno como el agua hervida real. Por otra parte, se adapta perfectamente al resto de mi comida, ¿no te parece? Oh! También rompí las nueces en trozos más pequeños antes de agregarlas al tazón. Y sí, me estoy volviendo un poco loco.

.

Click the below images to increase the daily excitement.
Haz clic en las imágenes a continuación para aumentar la emoción diaria.

.

Nothing but the sounds of the sea and the breeze. Very strange.
Nada más que los sonidos del mar y la brisa. Muy extraño.

Lockdown Day 7: Chocolate Nuts / Encierro Día 7: Nueces Chocolates

La versión español está después de la versión inglés.

THERE ARE SO many ways to take one’s nuts and one’s chocolate. My current nuts are a variety from El Corte Inglés Supercor (the supermarket). They had a special deal: three containers for the price of two. So, although the prices are steep (nothing to do with coronavirus), I treated myself to three of walnuts and three of almonds. San Geraldo doesn’t especially like nuts (and he loathes walnuts as much as I loathe baked beans and beetroot). Anyway, it turns out SG had already bought a surprise for me at El Corte Inglés, a container of pistachios. These are some of my favorite snacks. So I’m in hog heaven.

And then there’s the chocolate. Since neither of us want you to think we’ve gone all saintly (well, there IS “San” Geraldo) SG baked a batch of his Beacon Hill Brownies. They’re exquisite. We’re heartbroken (no really, I mean it sincerely) we can’t share the brownies with any of our friends. So, we’re trying to behave.

We don’t have the brownies after dinner, nor do we have them with breakfast. After lunch is OK. Normally, we would fill two plates but, to demonstrate how mature we’ve grown, we each had a small bit of brownies and an entire apple for dessert.

If I’m being totally honest, had I been the one serving, I would have given us a lot more brownie.

.

HAY TANTAS MANERAS de tomar nueces … y chocolate. Mis nueces actuales son una variedad de El Corte Inglés Supercor. Tenían un trato especial: tres contenedores por el precio de dos. Entonces, aunque los precios son elevados (nada que ver con el coronavirus), me di el gusto de tres nueces y tres de almendras. A San Geraldo no le gustan especialmente las nueces (y detesta las nueces tanto como yo odio los frijoles horneados y la remolacha). De todos modos, resulta que SG ya me había comprado una sorpresa en El Corte Inglés, un contenedor de pistachos. Estos son algunos de mis bocadillos favoritos. Así que estoy en el cielo de los cerdos. (En inglés, se dice “hog heaven,” el cielo de los cerdos, como un lugar MUY especial; no se si es lo mismo en español.)

Y luego hay el chocolate. Como ninguno de nosotros quiere que pienses que nos hemos vuelto todos santos (bueno, hay “San” Geraldo), SG horneó un lote de sus Brownies de Beacon Hill. Son exquisitos. Estamos desconsolados (no, en serio, lo digo sinceramente), no podemos compartir los brownies con ninguno de nuestros amigos. Entonces, estamos tratando de comportarnos.

No tenemos los brownies después de la cena, ni los tenemos con el desayuno. Después del almuerzo está bien. Normalmente, llenaríamos dos platos pero, para demostrar cuán maduros hemos crecido, cada uno tenía un poco de brownies y una manzana entera como postre.

Si soy totalmente honesto, si hubiera estado sirviendo, nos hubiera dado más brownie.

.

It rained heavily all night but the sun is shining, for the moment.
Llovió mucho toda la noche, pero el sol brilla por el momento.

Click the below images to see more of less.
Haz clic en las imágenes a continuación para ver más de menos.

Lockdown Day 4: Applause / Encierro Día 4: Aplausos

La versión español está después de la versión inglés.

WE HAVE A little bit of magic every evening at 8. All around town, people step out on their balconies and terraces. They stand in their courtyards or at their windows. And they applaud. We applaud. For one entire minute you can hear people clapping. There are some whistles and cheers. It’s to express gratitude to the healthcare workers doing all they can during this pandemic. It’s happening in many parts of Spain, as well as in Italy.

The weather started off fairly well Tuesday. Then things took a turn for the worse. From our location next to the roaring surf, we could hardly hear the applause last night. So I’ve simply shared the view from our terrace (above) as we clapped along with a lot of wonderful, grateful citizens. As usual, click the images below for a better view (first of 1 p.m. Tuesday, then 5, and finally 8 this morning) — and Dudo.

.

TENEMOS UN POCO de magia todas las tardes a las 8. Alrededor de la ciudad, la gente sale a sus balcones y terrazas. Se paran en sus patios o en sus ventanas. Y ellos aplauden. Nosotros aplaudemos. Durante un minuto entero puedes escuchar a la gente aplaudir. Hay algunos silbidos y vítores. Es expresar gratitud a los trabajadores de la salud que hacen todo lo posible durante esta pandemia. Aparentemente está sucediendo en muchas partes de España, así como en Italia.

El clima comenzó bastante bien el martes. Entonces las cosas empeoraron. Desde nuestra ubicación junto al rugiente oleaje, apenas podíamos escuchar los aplausos de anoche. Así que simplemente compartí la vista desde nuestra terraza (arriba) mientras aplaudíamos junto con muchos ciudadanos maravillosos y agradecidos. Como de costumbre, haz clic en las imágenes a continuación para verlas — y Dudo — mejor (primero de la 1 del martes, luego a las 5 y finalmente a las 8 de esta mañana).

.

“You’re thinking you’re through, that nobody cares, then suddenly you hear it starting…
“Estás pensando que ya terminaste, que a nadie le importa, y de repente escuchas que comienza …”

“You’ve had a taste of the sound that says love. Applause. Applause.”
Has probado el sonido que dice amor. Aplausos. Aplausos.

.

Lockdown Day 3: No Butt Shots / Encierro Día 3: Sin Culos

La versión español está después de la versión inglés.

AS I MENTIONED Sunday, I took a walk (in my ignorance) before being interrupted by a policeman who told me to go home. I managed to get a 45-minute walk in before I was stopped, and that meant I got a number of photos, as well. The rain was only a drizzle around here but that clearly wasn’t the case in the hills and mountains to the north. There was a surprising amount of run-off, clogged sewers, and flooded streets.

The sun is once again shining and we can enjoy it from our terrace and windows. Some of you are wondering what San Geraldo and I will do to keep ourselves occupied. We’ve got SG’s two books (the one I’m editing and the one he’s still writing) to keep us busy. Together, we’ve got a major filing (and culling) project we’ve been putting off for months. Since we’re spending more time inside, Dudo and Moose are now expecting us to spend more time attending to them. I’ve got my blog and my photos, which can keep me very busy. I recently bought an Apple Pencil, with which I’ll now have plenty of time to perfect my skills. And I’m organizing all my home workouts so I can stay in shape. The most difficult adjustment for us, as you might imagine, is not being able to go out for meals — and morning coffee, at least, at Mesón Salvador. We miss our friends. But in that, we are among the very fortunate.

Meanwhile, I might just slip on my Speedo, roll it down below my butt, and head out to the terrace to work on my special tan line. If I do, I promise to have SG snap a photo or two.

.

COMO MENCIONÉ EL domingo, salí a caminar (en mi ignorancia) antes de ser interrumpido por un policía que me dijo que me fuera a casa. Logré caminar 45 minutos antes de que me detuvieran, y eso significaba que también obtuve varias fotos. La lluvia era solo una llovizna por aquí, pero ese claramente no era el caso en las colinas y montañas del norte. Había una cantidad sorprendente de escorrentías, alcantarillas obstruidas, y calles inundadas.

El sol vuelve a brillar. Algunos de vosotros se preguntáis qué haremos San Geraldo y yo para mantenernos ocupados. Tenemos dos libros de SG (el que estoy editando y el que todavía está escribiendo) para mantenernos ocupados. Dado que pasamos más tiempo adentro, Dudo y Moose ahora esperan que pasemos más tiempo atendiéndolos. Juntos, tenemos un proyecto de archivos (y eliminación) que hemos estado posponiendo durante meses. Tengo mi blog y mis fotos, lo que me puede mantener muy ocupado. Recientemente compré un Apple Pencil, con el que ahora tendré mucho tiempo para perfeccionar mis habilidades. Y estoy organizando todos mis entrenamientos en casa para mantenerme en forma. El ajuste más difícil para nosotros, como se puede imaginar, es no poder salir a comer, y al menos para el café de la mañana en Mesón Salvador. Extrañamos a nuestros amigos. Pero en eso, estamos entre los muy afortunados. Mientras tanto, podría ponerme mi Speedo, bajarlo por debajo de mi trasero, y salir a la terraza para trabajar en mi línea especial de bronceado. Si lo hago, prometo que SG tomará una foto — o dos.