That’s The Way, Uh-Huh Uh-Huh, I Like It

La versión español está después de la especias.

WHEN WE LIVED in San Diego in the 1990s, I alphabetized the cookbooks in our library. I was so happy with the results — order out of chaos — that I decided to do the same with our mess of spices in one of the kitchen cabinets. When I finished, the spices were in alphabetical order on stepped shelving and two-tiered turntables (which, oddly, I always had on hand and which should tell you something about my personality), easily visible, easily reachable, and exactly where they were supposed to be.

When San Geraldo walked in the door, I pointed at the bookshelves and announced, “Look what I did!”

“What?”

“I alphabetized the cookbooks!”

He sputtered. “Well, using what system?” (I should note he was director of libraries at University of California, San Diego.)

“What?”

“Where did you put the Sunset Ground Beef Cookbook?”

“What?”

“Well, did you put it under Sunset? Ground? Or is it under Beef?!? How am I supposed to find anything?”

“I also alphabetized the spices,” I commented as I walked into the kitchen.

“But… What system did you use? Is black pepper under Pepper? Is it under Black? What about red pepper? Or Spanish Paprika? Is ground cumin under Cumin or is it under Ground?”

“Jerry, tell me, what system do YOU use for organizing the spices and the cookbooks?”

“I don’t use any. I just search for what I need.”

“OK, then, just pretend everything is still a complete mess and keep searching.”

Today’s two photos should give you an idea of what it’s like to live with me. And, just so you know, this is all me. I make no demands of San Geraldo, who never puts anything away anyway. And, yes, I rearrange daily as stock dwindles.

I control what I can.

CUANDO VIVÍAMOS EN San Diego en los años 90, ordené alfabéticamente los libros de cocina en nuestra biblioteca. Estaba tan feliz con los resultados, ordenados por el caos, que decidí hacer lo mismo con nuestro lío de especias en uno de los gabinetes de la cocina. Cuando terminé, las especias estaban en orden alfabético en las estanterías escalonadas y en los tocadiscos de dos niveles (que, curiosamente, siempre tenía a mano y que deberían contarle algo sobre mi personalidad), fácilmente visibles, fácilmente accesibles, y exactamente dónde estaban y exactamente donde se suponía que estaban.

Cuando San Geraldo volvio a casa, señalé las estanterías y anuncié: “¡Mira lo que hice!”

“¿Qué?”

“¡Alfabeticé los libros de cocina!”

Él escupió. “Pero, ¿usando qué sistema?” (Debo decirles que fue director de bibliotecas en la Universidad de California, San Diego).

“¿Qué?”

“¿Dónde pusiste el libro de cocina Sunset Ground Beef?”

“¿Qué?”

“¿Lo pusiste debajo de Sunset? Ground? ¿O está debajo de Beef? ¿Cómo se supone que debo encontrar algo?”

“También ordené alfabéticamente las especias”, comenté mientras caminaba hacia la cocina.

“Pero … ¿Qué sistema usaste? ¿Está la pimienta negra debajo de Pimienta? ¿Está debajo de Negra? ¿Qué pasa con la pimienta roja? ¿O la paprika española? ¿El comino molido está debajo de Comino o Molido?”

“Jerry, dime, ¿qué sistema utilizas para organizar las especias y los libros de cocina?”

“No uso ninguno. Solo busco lo que necesito”.

“Está bien, entonces, finge que todo sigue siendo un completo desastre y sigue buscando”.

Las dos fotos de hoy deberían darte una idea de cómo es vivir conmigo. Y, para que lo sepas, esto es todo yo. No hago demandas a San Geraldo, quien nunca guarda nada de todos modos. Y, sí, reorganizo diariamente a medida que las existencias disminuyen.

Yo controlo lo que puedo.

Oh, así es como, uh-huh uh-huh, me gusta, uh-huh, uh-huh.
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Leaving San Diego / Saliendo De San Diego

La versión español está después de la versión inglés.

AS I MENTIONED the other day (click here), we left our house in San Diego after only 2-1/2 years (5-1/2 years total in San Diego). The University of California, Berkeley, called out to Jerry. We considered. He said, “No, thanks.” But then they called again. And again. And again. And we said, “Yes.” I found a new job at Berkeley, too. Maybe I’ll tell you about that some other time.

As the song in the musical Sunday In The Park With George says, “I chose and my world was shaken. So what. The choice may have been mistaken, the choosing was not. You have to move on.” 

As the song in the musical Into the Woods says, “Anyway. Never mind.”

Here are some final photos of our last two San Diego years with photos of our kitchen and the updates we made. San Geraldo was very active in the UC San Diego GLBTQ group speaking out for domestic partner benefits among other things. That group hosted a going away party for us. That’s the first photo. We both volunteered at the GLBTQ Center in San Diego and we were very involved in supporting all their efforts. The Center hosted a black-tie event (not in our honor) and we participated in the human rainbow flag photo used for the invitation. That’s the last photo. See if you can find us.

COMO MENCIONÉ EL otro día (haz clic aquí), salimos de nuestra casa en San Diego después de solo 2-1/2 años (5-1/2 años en total en San Diego). La Universidad de California, Berkeley, llamó a Jerry. Nosotros consideramos. Dijó: “No, gracias”. Pero luego llamaron de nuevo. Y otra vez. Y otra vez. Y dijimos: “Sí”. Encontré un nuevo trabajo en Berkeley, también. Tal vez te cuente sobre eso en otro momento.

Como dice la canción en el musical Sunday in the Park With George (Domingo En El Parque Con George) : “Elegí y mi mundo temblaba. Y qué. La opción puede haber sido la equivicoda, la elección no. Tienes que seguir adelante”. 

Como dice la canción en el musical Into the Woods (En El Bosque) : “De todos modos, no importa”.

Aquí hay algunas fotos finales de nuestros dos últimos años en San Diego con fotos de nuestra cocina y las mejoras que hicimos. San Geraldo fue muy activo en el grupo GLBTQ de la Universidad de California, San Diego, hablando en nombre de los beneficios de la pareja doméstica, entre otras cosas. Ese grupo organizó una fiesta de despedida para nosotros. Esa es la primera foto. Ambos fuimos voluntarios en el Centro GLBTQ en San Diego y estuvimos muy involucrados en apoyar todos sus esfuerzos. El Centro organizó un evento de gala (no en nuestro honor) y participamos en la foto de la bandera del arco iris humano utilizada para la invitación. Esa es la ultima foto. Vea si puede encontrarnos.

BEFORE…
ANTES…
…AND AFTER. NOT THE 1924 STOVE. THIS ONE WAS PURCHASED IN 1949.
…Y DESPUÉS. NO LA ESTUFA DE 1924. ESTA FUE COMPRADA EN 1949. 

WE ADDED THIS TILE COUNTERTOP TO MATCH THE ORIGINAL TILE IN THE REST OF THE KITCHEN.
AGREGAMOS ESTA ENCIMERA PARA QUE COINCIDA CON EL AZULEJO ORIGINAL EN RESTO DE  LA COCINA.
A CORNER OF THE KITCHEN BEFORE…
UNA ESQUINA DE LA COCINA ANTES…
… AND AFTER. WE LOVED THE ORIGINAL BUILT-IN CHINA CLOSET, BUT IT WASN’T VERY USEFUL.
… Y DESPUÉS. NOS ENCANTÓ EL VIEJO ARMARIO, PERO NO ERAM MUY ÚTIL.
WHERE’S WALDO — OR SAN GERALDO AND MITCHELL?
¿DÓNDE ESTÁ WALLY — O SAN GERALDO Y MITCHELL?
You have to move on.
Tienes que seguir adelante.

From The Inside / Desde El Interior

La versión inglés está antes de la versión español.

THE OLD, OLD, old, old house in San Diego (see yesterday’s post) was called a Spanish-style California Craftsman. We were the third owners (the first owners lived there for 68 years). The house was in mint condition. As you saw in yesterday’s post, we did major re-landscaping (completely on our own — design and muscle). the only thing we did on the interior was to update the kitchen. We loved, loved, loved, loved the old house with it’s coved ceilings, gumwood moldings, and open spaces.

We were going to live there forever. We lasted nearly 2-1/2 years.

LA VIEJA, VIEJA, vieja, vieja casa en San Diego (mi blog de ayer) se llamaba Artesanía Californiana al estilo de España. Éramos los terceros propietarios (los primeros propietarios vivieron allí durante 68 años). La casa estaba en perfecto estado. Como viste en la publicación de ayer, realizamos un importante re-diseño paisajístico (completamente por nuestra cuenta — diseño y músculo). Lo único que hicimos en el interior fue actualizar la cocina. Amamos, amamos, amamos, amamos la vieja casa con sus techos abovedados, molduras de madera de caucho, y espacios abiertos. 

Íbamos a vivir allí para siempre. Duremos casi 2-1/2 años.

LIVING ROOM.
LA SALÓN.

DINING ROOM. (ORIGINAL CHANDELIER.)
EL COMEDOR. (LÁMPARA DE CRISTAL ORIGINAL)
CENTRAL HALL.
PASILLO CENTRAL.
PHONE NICHE (REPRODUCTION PHONE.)
NICHO TELEFÓNICO (REPRODUCCIÓN TELÉFONO).
THE LIBRARY/BREAKFAST NOOK.
LA BIBLIOTECA/DESAYUNADOR.
ORIGINAL BATHROOM.
BAÑO ORIGINAL.
THE DEN.
UN CUARTO DE ESTAR.
WITH ALICE, SAN GERALDO’S MOTHER. I HAVE NO IDEA! SIMPLY HAVING FUN, AS ALWAYS.
CON ALICE, LA MADRE DE SAN GERALDO. ¡NO TENGO NI IDEA! SIMPLEMENTE DIVIRTIÉNDOSE, COMO SIEMPRE.

Something Old, Old, Old, Old / Algo Viejo, Viejo, Viejo, Viejo

La versión español está después de la versión inglés.

WHEN WE BOUGHT our house in San Diego, we called My Mother The Dowager Duchess to tell her about it.

“Mim,” said San Geraldo, “It’s an old, old, old, old house.”

“What year was it built?” she asked.

“1927!” he exclaimed.

He had the year wrong. It was built in 1924. However, 1927 was the year the Dowager Duchess was born.

“Oh,” she commented. “So, I’m old, old, old, old, old.”

Shhh! Don’t tell San Geraldo, but he’s now the same age the Dowager Duchess was when we bought the house.

CUANDO COMPRAMOS NUESTRA casa en San Diego, llamamos a Mi Madre La Duquesa Viuda para contarle.

“Mim”, dijo San Geraldo, “es una casa vieja, vieja, vieja, vieja”.

“¿En qué año fue construido?” ella preguntó.

“¡1927!” el exclamó.

Él tenía el año equivocado. Fue construido en 1924. Sin embargo, 1927 fue el año en que nació La Duquesa Viuda.

“Oh”, comentó ella. “Entonces, soy vieja, vieja, vieja, vieja”.

¡Shhh! No le digas a San Geraldo, pero ahora él tiene la misma edad que la Duquesa Viuda cuando compramos la casa.

WHEN WE BOUGHT IT.
CUANDO LO COMPRAMOS.
WHEN WE SOLD IT.
CUANDO LO VENDIMOS.

GUEST COTTAGE BEFORE.
LA CASITA DE INVITADOS ANTES.
GUEST COTTAGE AFTER.
LA CASITA DE INVITADOS DESPUÉS.

LOOKING FROM THE GUEST COTTAGE BEFORE.
MIRANDO DE LA CASITA DE INVITADOS ANTES.
LOOKING FROM THE GUEST COTTAGE AFTER.
MIRANDO DE LA CASITA DE INVITADOS DESPUÉS.

WITH MY OLD, OLD, OLD, OLD MOTHER.
CON MI VIEJA, VIEJA, VIEJA, VIEJA MADRE.

The Gay Caballeros / Los Caballeros Gay

La versión español está después de la versión inglés.

I HAD TO move to Spain to learn that “caballero” doesn’t actually mean “cowboy” but instead means gentleman. A vaquero is a cowboy (and vaqueros are also jeans). “The Gay Caballero” is the name of an American song from 1929 and two American films (from 1932 and 1940). I have a cousin (in-law) who I’m told used to refer to me (with love) as his favorite gay caballero. I don’t know if he meant cowboy or gentleman, but I’m pretty sure he had one of those old movies in mind.

When San Geraldo and I first moved to San Diego, we had the misguided idea to join the San Diego Gay Rodeo Association. Actually, we were convinced to do so by a new acquaintance. It seemed to me like a good idea until I attended the San Diego Gay Rodeo and saw how they treated the animals. At least I got a stylish cowboy hat, a cowboy belt (San Geraldo’s had a sterling silver buckle) and a pair of expensive Lucchese cowboy boots. Remind me to tell you one of these days about our country line-dancing lessons. Slow. Slow. Quick. Quick.

TUVE QUE MUDARME a España para aprender que “caballero” en realidad no significa “vaquero”. “The Gay Caballero” es el nombre de una canción estadounidense de 1929 y dos peliculas estadounidenses (de 1932 y 1940). Tengo un primo que, según me dijeron, solía referirse a mí (con amor) como su caballero gay favorito. No sé si se refería a vaquero o, de hecho, se refería a caballero, pero estoy bastante seguro de que tenía una de esas películas antiguas en mente.

Cuando San Geraldo y yo nos mudamos a San Diego, tuvimos la idea equivocada de unirnos a la Asociación de Rodeo Gay de San Diego. En realidad, nos convenció que lo hiciéramos por un nuevo conocido. Me pareció una buena idea hasta que asistí a San Diego Gay Rodeo y vi cómo trataban a los animales. Al menos obtuve un elegante sombrero de vaquero, un cinturón de vaquero (San Geraldo tenía un cinturón con una hebilla de plata) y un par de costosas botas de vaquero de Lucchese. Recuérdame decirte uno de estos días de nuestras lecciones de baile en línea. Lento. Lento. Rápido. Rápido.

AT THE RODEO, 1994.
EN EL RODEO, 1994.
THE LUCCHESE BOOTS. (TOO SMALL NOW, BUT I CAN’T PART WITH THEM.)
LAS BOTAS DE LUCCHESE. (DEMASIADO PEQUEÑO AHORA PERO NO PUEDO DECIR ADIOS.)
SAN GERALDO, A SIOUX FALLS, SOUTH DAKOTA COWBOY, IN THE 1950s.
SAN GERALDO, UN VAQUERO DE SIOUX FALLS EN DAKOTA DEL SUR, EN LOS AÑOS 50.
ME, A NORTH MASSAPEQUA, LONG ISLAND COWBOY, IN THE 1950s.
YO, UN VAQUERO DE NORTH MASSAPEQUA EN LONG ISLAND, EN LOS AÑOS 50.

Of course, a drag queen is a cowboy’s best friend.
Por supuesto, una drag queen es la mejor amiga de un vaquero.