Intense chocolate nightmare / Pesadilla de chocolate intenso

La versión en español está después de la versión en inglés.

I LOVE MAGNUM CHOCOLATE ICE cream. I never knew about Magnum until we arrived in Spain. It’s a Belgian brand of ice cream owned by a British-Dutch company, and originally developed and produced by a Danish company in the city of Aarhus. Doesn’t that make perfect sense?

The ice cream bars are delicious but the pints (half litres) of ice cream are even more fun. The entire tub is lined with a hardened chocolate coating. To eat the ice cream, you must first break through the chocolate coating on top. The tubs are plastic, so you can squeeze the sides to break up the chocolate lining. San Geraldo bought us each a pint the other night.

I recalled that when I eat it I don’t sleep well, but I had forgotten that it wasn’t simply a problem of digestion. So two nights in a row, to add to my depressive mood, I had terrible, horrible, unsettling nightmares. All night. I woke up this morning confused and for a moment didn’t even know where I was. The bedroom wasn’t familiar and I went through a couple of California cities before I remembered we lived in Spain and finally where we lived in Spain.

My next thought was: No more Magnus intense dark chocolate ice cream. But then I stepped back for a moment and realised it was simply no more Magnus intense dark chocolate ice cream just before bed time.

After giving the cats their treats and having my own breakfast, I met my student, JD, for another English lesson. It was again a pleasure and I plan to hold onto this feeling for the rest of the day.

While helping JD with her English, I learn quite a bit of Spanish. A well-known adage in English is: What doesn’t kill you makes you stronger. It turns out the Spanish version is slightly different: What doesn’t kill you, makes you fat. I wonder which is more true.

Stirring out of my nightmare this morning made me think of Emily Dickenson who said: “Adrift! A little boat adrift! And night is coming down! Will no one guide a little boat. Unto the nearest town?”

Here are boats I’ve seen from our terrace in recent weeks — on hazy mornings, sunny afternoons, and somber evenings — and other boats in our history. Will no one guide me unto the nearest town?

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ME ENCANTA EL HELADO DE chocolate Magnum. Nunca supe de Magnum hasta que llegamos a España. Es una marca belga de helado propiedad de una empresa británico-holandesa, y originalmente desarrollada y producida por una empresa danesa en la ciudad de Aarhus. ¿No tiene perfecto sentido?

Las barras de helado están riquísimas pero las pintas (medio litro) de helado son aún más divertidas. Toda el envase está revestida con una capa de chocolate endurecido. Para comer el helado, primero debes romper la capa de chocolate en la parte superior. Los envases son de plástico, por lo que puede apretar los lados para romper el revestimiento de chocolate. San Geraldo nos compró unas pintas la otra noche.

Recordé que cuando lo como no duermo bien, pero había olvidado que no era simplemente un problema de digestión. Así que dos noches seguidas, para aumentar mi estado de ánimo depresivo, tuve pesadillas terribles, horribles e inquietantes. Toda la noche. Me desperté esta mañana confundido y por un momento ni siquiera supe dónde estaba. El dormitorio no me resultaba familiar y pasé por un par de ciudades de California antes de recordar que vivíamos en España y donde vivíamos en España.

Mi siguiente pensamiento fue: No más helado de chocolate negro intenso Magnus. Pero luego di un paso atrás por un momento y me di cuenta de que era simplemente que no debería tomar más helado de chocolate negro intenso Magnus justo antes de la hora de dormir.

Después de darles a los gatos sus aperitivos y de desayunar yo mismo, conocí a mi estudiante, JD, para otra lección de inglés. De nuevo fue un placer y planeo aferrarme a este sentimiento por el resto del día.

Mientras ayudo a JD con su inglés, aprendo bastante español. Un adagio muy conocido en inglés es: Lo que no te mata te hace más fuerte. Resulta que la versión en español es ligeramente diferente: Lo que no te mata engordo. Me pregunto cuál es más cierto.

Salir de mi pesadilla esta mañana me hizo pensar en Emily Dickenson, quien dijo: “¡A la deriva. ¡A la deriva! ¡Un barquito a la deriva! ¡Y la noche está al caer! ¿Nadie guiará un barquito. Hasta el pueblo más cercana?

Aquí hay barcos que he visto desde nuestra terraza en las últimas semanas — en mañanas brumosas, tardes soleadas, y noches sombrías — y otros barcos de nuestra historia. ¿Nadie me guiará al pueblo más cercano?

Neptune Lines several weeks ago.
Neptune Lines hace varias semanas.
And Neptune Lines late this morning.
Y Neptune Lines a última hora de esta mañana.
1991. Connecticut River. That’s the back of Judyshannon’s head in foreground. San Geraldo had just paddled me face first into and then out of the reeds. I was laughing. I hadn’t fully recovered from total facial paralysis from Lyme Disease, so my expression is Botox-like.
1991. Rio Connecticut. Esa es la parte posterior de la cabeza de Judyshannon en primer plano. San Geraldo acababa de empujarme de cara, primero dentro y luego fuera de los juncos. Me estaba riendo. No me había recuperado por completo de la parálisis facial total de la enfermedad de Lyme, por lo que mi expresión es similar a la de Botox.
1992. Lake Quonnipaug in our town of Guilford, Connecticut, right after we paddled over a giant snapper turtle and SG yelled, “Paddle fast!” The turtle’s shell was wider than our canoe.
1992. Lago Quonnipaug en nuestro pueblo de Guilford, Connecticut, justo después de que remamos sobre una tortuga pargo gigante y SG gritó: “¡Rema rápido!” El caparazón de la tortuga era más ancho que la canoa.
1947. My parents’ honeymoon. My mother labeled this photo “Davie getting disgusted.”
1947. La luna de miel de mis padres. Mi madre etiquetó esta foto como “Davie disgustado”.
1992. We wanted our own canoe, so we bought the car to put it on. Then we found a canoe to match it. Another canoe trip; this one to the Saco River in Maine.
1992. Queríamos nuestra propia canoa, así que compramos el coche para ponerla. Luego encontramos una canoa a juego. Otro viaje en canoa; éste al río Saco en Maine.

Smoke ’em if you got ’em / Fúmalos si los tienes

La versión en español está después de la versión en inglés.

AFTER READING MY SISTER DALE’S letter yesterday, I thought of a story from our long ago past, before reality had overwhelmed our lives.

One day, when Dale was not quite 15 and I was not quite 13, we were in the apartment alone. I found her sitting on the sofa smoking a cigarette. Well, she wasn’t actually smoking the cigarette, really, she was blowing into it. Sparks were flying across the room.

I was taken aback. “What are you doing?” I demanded.

“What does it look like?!? I’m smoking.”

I said, in my infinite wisdom, “Well, you’re not supposed to blow into it. You’re supposed to suck the smoke into your mouth.”

She had a very logical response. “I tried, but I don’t like it. It makes me cough.”

“Then, you shouldn’t smoke,” I announced. “You don’t look cool.”

I TOLD THE STORY several years ago in Sevilla to our friends Tere and Miguel. They spoke little to no English, so I did a fractured Spanish version (I can — and will today — do a better Spanish version). I was able to find most of the words I needed, but I got stuck on the room where the event took place.

My parents’ apartment had a formal entry, what is known as a “foyer.” My family used it as a den of sorts, with bookshelves, sofa and TV. My sister was sitting in that room on that sofa when we had our exchange. The Spanish equivalent for “foyer” (of French origin) would be entrada or vestíbulo. But that didn’t occur to me as I told the story.

I mentioned the “foyer,” pronouncing it the un-classy American way (FOY-urr). Miguel and Tere didn’t know what I meant. So I then pronounced it the French (and pretentious American) way (fo-YAY). Miguel and Tere smiled and tittered.

With further explanation, it was determined that I meant “entrada.” But, Tere said in Spanish, “You do realize that follé is the past tense of follar, don’t you?” I shrugged. No I did not. Nor did I know what follar was.

I took out my phone, opened the translator, and typed follar. Fuck! Dale would have gotten a good laugh out of that and, if we were still not quite 15 and 13, she would have slapped my face for using such language.

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DESPUÉS DE LEER LA CARTA de mi hermana DALE ayer, pensé en una historia de nuestro pasado lejano, antes de que la realidad abrumara nuestras vidas.

Un día, cuando Dale no tenía 15 años y yo no tenía 13, estábamos solos en el piso. La encontré sentada en el sofá fumando. Bueno, en realidad no estaba fumando, en realidad, lo estaba soplando. Las chispas volaban por la habitación.

Fui sorprendido. “¿Qué estás haciendo?” exigí.

“¿¡¿Cómo se ve?!? ¡Estoy fumando!”

Dije, en mi infinita sabiduría: “Bueno, se supone que no debes soplar. Se supone que debes aspirar el humo en tu boca”.

Ella tuvo una respuesta muy lógica. “Lo intenté, pero no me gusta. Me hace toser”.

“Entonces, no deberías fumar”, anuncié. “No te ves guay”.

LES CONTÉ LA HISTORIA hace varios años en Sevilla a nuestros amigos Tere y Miguel. Hablaban poco o nada de inglés, así que hice una versión en español fracturada (puedo, y lo haré hoy, hacer una mejor versión en español). Pude encontrar la mayoría de las palabras que necesitaba, pero me quedé atascado en la sala donde tuvo lugar el evento.

El pido de mis padres tenía una entrada formal, lo que se conoce como “vestíbulo”. Mi familia lo usaba como una especie de estudio, con estanterías, sofá y televisión. Mi hermana estaba sentada en esa habitación en ese sofá cuando tuvimos nuestro intercambio. El equivalente en español de “foyer” (de origen francés) sería entrada. Pero eso no se me ocurrió mientras contaba la historia.

Mencioné el “foyer”, pronunciándolo al estilo americano sin clase (FOY-urr). Miguel y Tere no sabían a qué me refería. Entonces lo pronuncié al estilo francés (y pretencioso estadounidense) (fo-YAY). Miguel y Tere sonrieron y rieron.

Con más explicaciones, se determinó que me refería a “entrada”. Pero, dijo Tere en español, “Te das cuenta de que follé es el tiempo pasado de follar, ¿no es así?” Me encogí de hombros. No, no lo hice. Tampoco sabía qué era follar.

Saqué mi móvil, abrí el traductor, y escribí follar. Joder! Dale se habría reído mucho de eso y, si todavía no tuviéramos 15 ni 13, me habría abofeteado por usar ese lenguaje.

• Still not quite 15 and already a reformed smoker. 1967, Ruggles Mine, Concord, New Hampshire. Our parents were becoming rock hounds. (And I just remembered: That was my T-shirt and she never returned it!)
• Aún no tiene 15 años y ya soy fumador reformado. 1967, Mina Ruggles, Concord, New Hampshire. Nuestros padres se estaban convirtiendo en sabuesos de las rocas. (Y acabo de recordar: Esa era mi camiseta y nunca me la devolvió!)

1955. Lecturing on the dangers of smoking (or, maybe, swearing).

1955. Dar conferencias sobre los peligros de fumar (o tal vez decir palabrotas).

1964. The old apartment and its foyer.
1964. El viejo piso (y, ahora, piso viejo) y su “foyer”.

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• I stood on the terrace for 15 minutes to snap this kid going down the slide into the water. Fifteen minutes and then he jumped off in the other direction, before they immediately pedaled away. Foyer!
Me quedé en la terraza durante 15 minutos, para fotografiar a este chico bajando por el tobogán al agua. Quince minutos y luego saltó en la otra dirección, antes de que se alejaran inmediatamente. ¡Foyer! (la pronunciación francesa)

Lockdown Day 66: Poked and Prodded / Encierro Día 66: Empujado y Pinchado

La versión español está después de la versión inglés.

I MET WITH A GREAT physiotherapist yesterday who is also an acupuncturist. He worked the area all around the sciatic nerve and then he poked me. Eight needles and mostly in my butt/bum. Some in my lower back. But I don’t know where exactly because I couldn’t see or even feel them, although he told me there were eight needles, I was barely aware of two when he adjusted them. An artist.

I slept here and there last night (well, here the entire night, but not well). I’ll probably have to go back again Friday, but he’s given me hope. His name is Pedro Lönnblad and he’s fluent in Spanish, English, and his native Swedish (he’s half Swedish/half Spanish).

Pedro’s office in Fuengirola, called Clinica PhysioSpain is just a 15-minute walk from home, and he also practices in Marbella, 25 minutes west by car. Unlike other facilities around town, the office has only two physiotherapists. You don’t get stuck on a machine and then left for another client. And you don’t get 7 minutes with the therapist before being passed off to an assistant.

In addition to the therapeutic massage and the acupuncture, Pedro showed me how to adapt my stretching routine to suit my problem. Not only that, he was a pleasure to visit with.

IN ADDITION TO THE TWO restaurants below us undergoing new terrace construction, the apartment above us is now under major renovation (everything must go, apparently). So, we are awakened (well, lately, I’m already awake) every morning at 8:00 to the sound of hammering and shattering tile. And we can’t even escape to Mesón Salvador for an extended coffee break. AND… the renovation will take about a month. I think I’ll practice writing new swear words with my toes (to increase flexibility in my ankle).

Oh, speaking of my ankle, how do you like my new tattoo (photo at top)? (Pedro taped it.) I am SO cool!

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AYER ME REUNÍ CON UN gran fisioterapeuta que también es acupunturista. Trabajó el área alrededor del nervio ciático y luego me empujó. Ocho agujas y principalmente en mi trasero. Algunos en mi espalda baja. Pero no sé dónde exactamente porque no podía verlos ni siquiera sentirlos, aunque él me dijo que había ocho agujas, apenas sabía dos cuando las ajustó. Un artista.

Anoche dormí aquí y allá (bueno, aquí toda la noche, pero no bien). Probablemente tendré que volver el viernes, pero me dio esperanzas. Se llama Pedro Lönnblad y habla español, inglés, y su sueco nativo (es mitad sueco / mitad español).

La oficina de Pedro en Fuengirola, llamada Clínica PhysioSpain, está a solo 15 minutos a pie de nuestra casa, y él también practica en Marbella, a 25 minutos al oeste en coche. A diferencia de otras instalaciones en la ciudad, la oficina tiene solo dos fisioterapeutas. No te quedas atascado en una máquina y luego te vas a otro cliente. Y no tienes 7 minutos con el terapeuta antes de pasar a un asistente.

Además del masaje terapéutico y la acupuntura, Pedro me mostró cómo adaptar mi rutina de estiramiento a mi problema. No solo eso, fue un placer visitarlo.

ADEMÁS DE LOS DOS RESTAURANTES debajo que se están construyendo en nuevas terrazas, el piso que está encima de nosotros está en proceso de renovación (aparentemente todo debe irse). Por lo tanto, estamos despiertos (bueno, últimamente, ya estoy despierto) todas las mañanas a las 8:00 con el sonido de martilleo y rotura de baldosas. Y ni siquiera podemos escapar a Mesón Salvador para tomar un descanso prolongado. Y… la renovación tomará aproximadamente un mes. Creo que practicaré escribir nuevas palabrotas con los dedos de los pies (para aumentar la flexibilidad de mi tobillo).

Hablando de mi tobillo, ¿cómo te gusta mi nuevo tatuaje (foto en la parte superior)? (Pedro lo grabó.) ¡Soy realmente genial!

Pedro Lönnblad
Physiotherapist

Pedro Lönnblad
Fisioterapeuta




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For my friend Lidia. Although I don’t think she has any tattoos, you can still “learn a lot from Lidia.”
Para mi amiga Lidia. Aunque no creo que tenga ningún tatuaje, aún “puedes aprender mucho de Lidia”.

It’s Only a Number / Es Solo un Numero

La versión español está después de la versión inglés.

SAN GERALDO BOUGHT fifteen bags of blueberries. No, it’s not a tongue twister. Nor is this the start of an arithmetic problem. San Geraldo went to the supermarket to buy fifteen bags of blueberries, among other things. He thought and thought about how to say fifteen in Spanish. He has a really difficult time remembering his numbers.

He wanted to tell the cashier there were fifteen bags of blueberries, so she wouldn’t have to count them all. So, before reaching the cashier, he reviewed the numbers 11 to 15 in his head for a few minutes, “Once, doce, trece, catorce…” And then it was his turn. Only he didn’t say fifteen (quince), he said “ten and five (diez y cinco),” and maybe not clearly enough. The casher asked, “veinticinco?” (twenty-five?) and SG said, “Yes” — because that’s what he says whether or not he understands the question.

He paid and took the elevator down to the car. He wasn’t convinced he had gotten things quite right and the bill was much higher than he had expected, so he checked the receipt and saw the cashier had charged him for twenty-five bags. Frozen blueberries are not cheap. Even San Geraldo couldn’t ignore the error. He took the elevator back up to the supermarket, still unable to remember how to say fifteen.

When he reached the cashier, he told her he had 15 bags of blueberries (yes, he once again said diez y cinco — ten and five). The cashier stared blankly. SG showed her the palm of his hand (I don’t know why) on which he drew with a finger the numbers 1 and 5, while saying aloud “one, cinco” (yes, he said one number in English and the other in Spanish). Still nothing.

Finally, a very kind man in line said, “quince,” and SG exclaimed, “Sí!” (really meaning it this time). He then said in Spanish (exact translation here): “The numbers is bad!” As usual, SG left them laughing.

He tried to tell me the story when he got home. But he couldn’t remember how to say fifteen.

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SAN GERALDO COMPRÓ 15 bolsas de arándanos. No, este no es el comienzo de un problema aritmético. San Geraldo fue al supermercado a comprar 15 bolsas de arándanos, entre otras cosas. Pensó y pensó en cómo decir 15 en español. Le cuesta mucho recordar sus números.

Quería decirle a la cajera que había 15 bolsas de arándanos, para que no tuviera que contarlas todas. Entonces, antes de llegar al cajero, revisó los números del 11 al 15 en su cabeza por unos “Once, doce, trece, catorce …” Y luego fue su turno. Solo que no dijo 15, dijo “diez y cinco”, y tal vez no lo suficientemente claro. El cajero preguntó: “¿veinticinco?” y SG dijo “Sí” — porque eso es lo que dice si entiende o no la pregunta.

Pagó y tomó el ascensor hasta el auto. No estaba convencido de haber hecho las cosas bien y la factura era mucho más alta de lo que esperaba, así que revisó el recibo y vio que el cajero le había cobrado por 25 bolsas. Los arándanos congelados no son baratos. Incluso San Geraldo no pudo ignorar el error. Tomó el ascensor de vuelta a la tienda, aún incapaz de recordar cómo decir 15.

Cuando llegó al cajero, le dijo que tenía 15 bolsas de arándanos (sí, una vez más dijo diez y cinco). El cajero lo miró sin comprender. SG le mostró la palma de su mano (no sé por qué) en la que dibujó con un dedo los números 1 y 5, mientras decía en voz alta “one, cinco” (sí, dijo un número en inglés y el otro en español).

Finalmente, un hombre muy amable en la fila dijo “quince” y SG exclamó: “¡Sí!” (Realmente lo significa esta vez). Luego dijo en español: “¡Los números es malo!” Como de costumbre, SG los dejó riéndose.

Intentó contarme la historia cuando llegó a casa. Pero no podía recordar cómo decir 15 en español.

And speaking of numbers and frozen things: SG’s sister Linda in South Dakota sent us this photo from the dashboard of their pick-up truck.
Minus 21F (that’s Minus 29C)!

Y hablando de números y cosas congeladas: Linda, la hermana de SG en Dakota del Sur, nos envió esta foto desde el tablero de su camioneta.
¡Menos 21F (eso es Menos 29C)!

The Educated Cat / El Gato Educado

La versión español está después de la versión inglés.

TODAY, 1 JULY, is the eighth birthday of Moose and Dudo. They were born 11 days before we arrived in Spain and taken to a shelter along with their mother and three littermates. The littermates were tabbys and were adopted quickly, while Dudo and Moose remained at the shelter for 10 more months until I saw a video online and told San Geraldo they were the ones. They spoke only Spanish at the time, but are now fluent in English, as well. And Dudo has completed a course in surveillance at the National Intelligence Centre (if we can believe him). I’m so glad they waited for us. We got the two smart cats in that litter.

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HOY, 1 DE JULIO, es el octavo cumpleaños de Moose y Dudo. Nacieron 11 días antes de que llegáramos a España y fueron llevados a un refugio junto con su madre y tres compañeras de camada. Las compañeras de la camada eran gatas atigradas y fueron adoptadas rápidamente, mientras que Dudo y Moose permanecieron en el refugio durante 10 meses más hasta que vi un video en línea y le dije a San Geraldo que ellos fueron para nosotros. En ese momento solo hablaban español, pero ahora también dominan el inglés. Y Dudo ha completado un curso bilingüe en vigilancia espía del Centro Nacional de Inteligencia (si podemos creerlo). Estoy muy contento de que nos hayan esperado. Tenemos a los gatos más inteligentes en esa camada.

Reading and discussing San Geraldo’s books — entirely in English.
Leyendo y discutiendo los libros de San Geraldo — íntegramente en inglés.
Dudo detects a bug.
Dudo detecta un bicho.
Apparently, we have to pay for the advanced spy class if we want him to know what to do once it’s detected.
Aparentemente, tenemos que pagar por la clase de espía avanzada si queremos que sepa qué hacer después de que se detecte.