And The Horse You Rode In On / Y El Caballo En El Que Montaste

La versión español está después de la versión inglés.

FROM THE TIME I learned to read and write I began to doodle words into pictures. I’d think of a word and then draw the letters into positions to form an image. As I grew up, the letters would form into the words themselves. It got to the point where I would see the letters dancing in my head. That’s how ToldemArt started. As I mentioned in an earlier post (click here), during an editorial meeting I doodled the words “FUCK YOU” into what looked like tribal art and the art itself impressed one of our designers. That led me to wonder if I actually had something to build on. The original design remains one of my favorites. I went on from there to create “FUCK ‘EM,” which could also be read as “FUCK ME.”

My Mother The Dowager Duchess was a huge moral supporter of the business. She proudly wore all my jewelry and bragged to friends and acquaintances that I had designed them and what they meant. One of her favorites was the pendant and earrings that said “FUCK ’EM.” However, the Dowager Duchess never used such language. I asked her what she told her friends when they asked about it and she said, “Oh, I just say, ‘Mitchell designed this, too.’

“But I don’t tell them it means anything.”

The image at top was a bumper sticker I created, which reads “FUCK YOU AND THE HORSE YOU RODE IN ON.”

I JUST REALIZED I LIED earlier when I said The Dowager Duchess never used such language. I remember back when I was in high school, I was sitting outside on the balcony while The Duchess and my sister had an enormous argument, which wasn’t uncommon. The Duchess stormed onto the balcony (not noticing I was there), walked up to the railing, and muttered, “Well, fuck you!” THEN she noticed me. She turned beet red. “Well, it felt good!” she snapped.

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DESDE EL MOMENTO en que aprendí a leer y escribir, comencé a dibujar palabras en imágenes. Pensaría en una palabra y luego dibujaría las letras en posiciones para formar una imagen. A medida que crecía, las letras se formarían en las palabras mismas. Llegó al punto en que vería las letras bailando en mi cabeza. Así es como comenzó ToldemArt. Como mencioné en una emtrada anterior (haz clic aquí), durante una reunión editorial escribí las palabras “FUCK YOU” en lo que parecía ser arte tribal y el arte mismo impresionó a uno de nuestros diseñadores. Eso me llevó a preguntarme si realmente tenía algo sobre lo que construir. El diseño original sigue siendo uno de mis favoritos. Continué desde allí para crear “FUCK ‘EM” (como JÓDALOS), que también podría leerse como “FUCK ME” (JÓDAME o FOLLAME).

Mi Madre La Duquesa Viuda era un gran partidario moral del negocio. Ella llevaba con orgullo todas mis joyas y presumía a sus amigos y conocidos que yo las había diseñado y lo que significaban. Uno de sus favoritos era el colgante y los pendientes que decían “FUCK ’EM”. Sin embargo, La Duquesa Viuda nunca usó tal lenguaje. Le pregunté qué les dijo a sus amigos cuando se lo preguntaron y ella dijo: “Oh, solo digo, ‘Mitchell también diseñó esto’.

“Pero no les digo que significa nada”.

La imagen en la parte superior era una pegatina de parachoques que creé, que dice “FUCK YOU AND-THE HORSE YOU-RODE IN-ON” (“TE JODAN Y EL CABALLO EN EL QUE MONTASTE”). Es una expresión estadounidense peculiar.

ME ACABO DE DAR CUENTA de que mentí antes cuando dije La Duquesa Viuda nunca usé tal lenguaje. Recuerdo que cuando estaba en la escuela secundaria, estaba sentado afuera en el balcón mientras La Duquesa y mi hermana tenían una pelea enorme, que no era infrecuente. La Duquesa irrumpió en el balcón (sin darse cuenta de que yo estaba allí), se acercó a la barandilla y murmuró: “¡Bueno, jódate!” Entonces, ella me vio. Ella se volvió roja de remolacha. “Bueno, ¡se sintió bien!”, ella espetó.

I say, “Fuck ’em if they can’t take a joke.’
Yo digo: “Jódalos si no pueden tomar una broma”.

My Own Zoo / Mi Propio Zoológico

La versión español está después de la versión inglés.

MY LAST JOB in the USA was managing major accounts for a technology company specializing in the hospitality industry. To say I was miserable would be an understatement. It was my final employment hell from which I couldn’t wait to escape. In the midst of it I began my own company based on the doodles I had done my entire life, doodling images out of words. The spark for a business was a doodle I had done a few years earlier when I worked for a publishing company. While sitting in an editorial meeting, I doodled a tribal-looking image constructed of the letters of the words “FUCK YOU” (no, I never DID like working for someone else). One of the artists commented — having no idea what it signified — “That is totally cool, dude.” I called the company “ToldemArt,” which was supposed to be a play on the word “totem” and the idea that I was telling you something with the art — like FUCK YOU — without being obvious. My tagline was “Tell ’em you told ’em.”

After a difficult rollout of the business due to an emergency with My Mother The Dowager Duchess, which I‘ll tell you about another time, I created a gambling collection for MGM Mirage Corporation. The collection was carried in the gift shops at MGM Grand and Bellagio hotels in Las Vegas. I was off and running. The shops sold 100 items in the first week.

And then the bottom dropped out of the economy. Businesses died all over the country (and the world) and almost nothing sold in the next month. Great timing. We moved back to Southern California for San Geraldo’s work, so although I couldn’t afford to, I finally quit that awful job and focused full time on ToldemArt. I managed to get other jewelry into some boutiques in New Orleans and, although they sold, it certainly wasn’t a living. I next created “The Zoo,” a collection of animal designs that were sold online and at the Cleveland Zoo and the California Academy of Sciences in San Francisco. Items sold but the economy by then was so weak that it was impossible to take root. By that time, San Geraldo and I decided we were moving to Spain. And, since we applied for retirement visas, I was not allowed to work for the first five years, so that was the end of ToldemArt. It seemed like a great idea at the time!

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MI ÚLTIMO TRABAJO en los EEUU gestionaba las principales cuentas de una empresa de tecnología especializada en la industria de la hospitalidad. Decir que era miserable sería una subestimación. Fue mi último trabajo en el infierno del que no podía esperar para escapar. En medio de eso, comencé mi propio negocio basada en los garabatos que había hecho toda mi vida, garabateando imágenes con palabras. La chispa para un negocio era un garabato que había hecho unos años antes cuando trabajaba para una editorial. Mientras estaba sentado en una reunión editorial, dibujé una imagen de aspecto tribal construida con las letras “FUCK YOU” (no, nunca me gustó trabajar para otra persona). Uno de los artistas comentó, sin tener idea de lo que significaba: “Eso es totalmente genial, dude”. Llamé a la compañía “ToldemArt”, que se suponía que era una obra de teatro con la palabra “tótem” y la idea que estaba diciendo algo con el arte, como FUCK YOU, sin ser obvio.

Después de una difícil implementación del negocio debido a una emergencia con Mi Madre La Duquesa Viuda, que les contaré en otra ocasión, creé una colección de los juegos de Las Vegas para MGM Mirage Corporacion. La colección se realizó en las tiendas de regalos de los hoteles MGM Grand y Bellagio en Las Vegas. ¡Exito! Las tiendas vendieron 100 artículos en la primera semana.

Y luego el fondo cayó de la economía. Las empresas murieron en todo el país (y en el mundo) y casi nada se vendió en el mes siguiente. Regresamos al sur de California por el trabajo de San Geraldo, así que, aunque no podía costearlo, finalmente renuncié a ese trabajo horrible y me concentré a tiempo completo en ToldemArt. Me las arreglé para conseguir otras joyas en algunas boutiques en Nueva Orleans y, aunque se vendieron, ciertamente no era un medio de vida. A continuación, creé “The Zoo” (el zoo), una colección de diseños de animales que se vendieron en línea y en el Zoológico de Cleveland y la Academia de Ciencias de California en San Francisco. Los artículos se vendieron, pero la economía para entonces era tan débil que era imposible echar raíces. Para entonces, San Geraldo y yo decidimos que nos mudábamos a España. Y, como solicitamos visas de jubilación, no se me permitió trabajar durante los primeros cinco años en España, por lo que ese fue el final de ToldemArt. ¡Parecía una gran idea en ese momento!

I’ll share more ToldemArt very soon.
Voy a compartir más ToldemArt muy pronto.