Lotsa Luck! / ¡Mucha Suerte!

La versión español está después de la versión inglés.

MY ENTRY INTO the business of ToldemArt (click here) was via a large trade show in Las Vegas while I was still gainfully and miserably employed in early 2008. Moments before the trade show opened, I received a call that My Mother the Dowager Duchess was hit by a car (hit and run) the day before after visiting her sister Sylvie, appeared to be seriously injured and, in typical Dowager Duchess fashion, took the bus home instead of going to the hospital. We spoke. My cousin then drove her to the hospital, although she should have gone in an ambulance. I arrived days later followed by San Geraldo. The Duchess had a punctured lung, two broken ribs, and the most hideous bruising I’ve ever seen. But after only a week and a half she was home and seemingly fine. For a day or two. She had a staph infection that had us rushing in an ambulance back to the hospital where she spent another three weeks near death until the infection was stopped. Her final recovery was phenomenal, especially considering she was already 80 years old. And, yes, months later she admitted to me that she “might have been” crossing against the light.

But, as usual, I digress. My dreams for ToldemArt were slowed, but I managed to get things going when The Dowager Duchess was home and independent again two months later. A trendy retailer in Hollywood (who catered to the likes of Lindsey Lohan) wanted to carry my jewelry, but first she wanted to get one of the items in a wedding swag bag. I thought the jewelry needed to be 14K gold with real gem stones, but she didn’t agree (she was wrong). It happened but didn’t go as planned (nor did the marriage). Next came The Good Luck Collection, which I mentioned before was carried in the gift shops at Bellagio and MGM Grand hotels. And then came the economic crisis. So much for good luck!

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MI ENTRADA EN el negocio de ToldemArt (haz clic aquí) se realizó a través de una gran feria comercial en Las Vegas, mientras que a principios de 2008 empecé a trabajar de manera justa y miserable. Momentos antes de que abriera la feria, recibí una llamada que Mi Madre La Duquesa Viuda golpeado por un auto (golpeó y corrió) el día antes después de visitar a su hermana Sylvie, parecía estar seriamente herida y, en el estilo típico de La Duquesa Viuda, montó el autobús a casa en lugar de ir al hospital en la ambulancia. Nosotros hablamos. Mi prima la llevó al hospital, aunque debería haber ido en una ambulancia. Llegué días después seguido por San Geraldo. La Duquesa tenía un pulmón perforado, dos costillas rotas, y el hematoma más horrible que jamás haya visto. Pero después de solo una semana y media estaba en casa y aparentemente bien. Por unos días. Tenía una infección por estafilococos y nos llevó a una ambulancia al hospital, donde pasó otras tres semanas cerca de la muerte hasta que se detuvo la infección. Su recuperación final fue fenomenal, especialmente teniendo en cuenta que ya tenía 80 años. Y, sí, meses después, ella me admitió que “podría haber estado” cruzando contra la luz.

Pero, como de costumbre, me divago. Mis sueños para ToldemArt se hicieron más lentos, pero logré poner en marcha las cosas cuando La Duquesa Viuda estaba en casa e independiente nuevamente dos meses después. Una tienda de moda en Hollywood (que atendía a personas como Lindsey Lohan… uf!) quería llevar mis joyas, pero primero quería poner uno de los artículos en una bolsa de boda. Pensé que las joyas debían ser de oro sólido con piedras preciosas, pero ella no estaba de acuerdo (ella estaba equivocada). Sucedió pero no salió como estaba previsto (ni tampoco el matrimonio). Luego vino The Good Luck Collection (La Colección de Buena Suerte), que mencioné anteriormente, que se vendió en las tiendas de regalos de los hoteles Bellagio y MGM Grand.Y luego vino la crisis económica. ¡Tanto para buena suerte!

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My Own Zoo / Mi Propio Zoológico

La versión español está después de la versión inglés.

MY LAST JOB in the USA was managing major accounts for a technology company specializing in the hospitality industry. To say I was miserable would be an understatement. It was my final employment hell from which I couldn’t wait to escape. In the midst of it I began my own company based on the doodles I had done my entire life, doodling images out of words. The spark for a business was a doodle I had done a few years earlier when I worked for a publishing company. While sitting in an editorial meeting, I doodled a tribal-looking image constructed of the letters of the words “FUCK YOU” (no, I never DID like working for someone else). One of the artists commented — having no idea what it signified — “That is totally cool, dude.” I called the company “ToldemArt,” which was supposed to be a play on the word “totem” and the idea that I was telling you something with the art — like FUCK YOU — without being obvious. My tagline was “Tell ’em you told ’em.”

After a difficult rollout of the business due to an emergency with My Mother The Dowager Duchess, which I‘ll tell you about another time, I created a gambling collection for MGM Mirage Corporation. The collection was carried in the gift shops at MGM Grand and Bellagio hotels in Las Vegas. I was off and running. The shops sold 100 items in the first week.

And then the bottom dropped out of the economy. Businesses died all over the country (and the world) and almost nothing sold in the next month. Great timing. We moved back to Southern California for San Geraldo’s work, so although I couldn’t afford to, I finally quit that awful job and focused full time on ToldemArt. I managed to get other jewelry into some boutiques in New Orleans and, although they sold, it certainly wasn’t a living. I next created “The Zoo,” a collection of animal designs that were sold online and at the Cleveland Zoo and the California Academy of Sciences in San Francisco. Items sold but the economy by then was so weak that it was impossible to take root. By that time, San Geraldo and I decided we were moving to Spain. And, since we applied for retirement visas, I was not allowed to work for the first five years, so that was the end of ToldemArt. It seemed like a great idea at the time!

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MI ÚLTIMO TRABAJO en los EEUU gestionaba las principales cuentas de una empresa de tecnología especializada en la industria de la hospitalidad. Decir que era miserable sería una subestimación. Fue mi último trabajo en el infierno del que no podía esperar para escapar. En medio de eso, comencé mi propio negocio basada en los garabatos que había hecho toda mi vida, garabateando imágenes con palabras. La chispa para un negocio era un garabato que había hecho unos años antes cuando trabajaba para una editorial. Mientras estaba sentado en una reunión editorial, dibujé una imagen de aspecto tribal construida con las letras “FUCK YOU” (no, nunca me gustó trabajar para otra persona). Uno de los artistas comentó, sin tener idea de lo que significaba: “Eso es totalmente genial, dude”. Llamé a la compañía “ToldemArt”, que se suponía que era una obra de teatro con la palabra “tótem” y la idea que estaba diciendo algo con el arte, como FUCK YOU, sin ser obvio.

Después de una difícil implementación del negocio debido a una emergencia con Mi Madre La Duquesa Viuda, que les contaré en otra ocasión, creé una colección de los juegos de Las Vegas para MGM Mirage Corporacion. La colección se realizó en las tiendas de regalos de los hoteles MGM Grand y Bellagio en Las Vegas. ¡Exito! Las tiendas vendieron 100 artículos en la primera semana.

Y luego el fondo cayó de la economía. Las empresas murieron en todo el país (y en el mundo) y casi nada se vendió en el mes siguiente. Regresamos al sur de California por el trabajo de San Geraldo, así que, aunque no podía costearlo, finalmente renuncié a ese trabajo horrible y me concentré a tiempo completo en ToldemArt. Me las arreglé para conseguir otras joyas en algunas boutiques en Nueva Orleans y, aunque se vendieron, ciertamente no era un medio de vida. A continuación, creé “The Zoo” (el zoo), una colección de diseños de animales que se vendieron en línea y en el Zoológico de Cleveland y la Academia de Ciencias de California en San Francisco. Los artículos se vendieron, pero la economía para entonces era tan débil que era imposible echar raíces. Para entonces, San Geraldo y yo decidimos que nos mudábamos a España. Y, como solicitamos visas de jubilación, no se me permitió trabajar durante los primeros cinco años en España, por lo que ese fue el final de ToldemArt. ¡Parecía una gran idea en ese momento!

I’ll share more ToldemArt very soon.
Voy a compartir más ToldemArt muy pronto.

Well, I’ve Never Been to… / Bueno, Nunca He Estado En…

La versión español está después de la versión inglés.

LAS VEGAS HAS multiple internationally themed hotel/casinos. Among them are the Venetian (and it’s sister hotel, Palazzo), with canals and gondola rides (owned by another rightwing nutcase named Sheldon Adelson); New York New York, complete with scale models of the Statue of Liberty, the Brooklyn Bridge, and the New York skyline; Luxor, glass pyramid and sphinx, an homage to ancient Egypt; Mandalay Bay, loosely relating to Mandalay, Burma; Excalibur (the tales of King Arthur); the enormous Caesars Palace complex (ancient Rome); and Paris, complete with half-scale Eiffel Tower (with the identical number of rivets, as if anyone would actually count them) and two-thirds scale Arc de Triomphe.

I worked with a woman who felt that, since she lived in Las Vegas, she had “no need to travel.” “I can see it all right here,” she told me. “And I don’t have to put up with people who don’t understand English.” Yes, she actually told me that. “Even better,” I replied, “they don’t have to put up with YOU.”

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LAS VEGAS TIENE múltiples hoteles / casinos de temática internacional. Entre ellos se encuentran el Venetian (y su hotel hermano, Palazzo), con canales y paseos en góndola (propiedad de otro loco de la derecha llamado Sheldon Adelson); New York New York, con modelos a escala de la Estatua de la Libertad, el Puente de Brooklyn, y el horizonte de Nueva York; Luxor, pirámide de cristal y esfinge, un homenaje al antiguo Egipto; Mandalay Bay, vagamente relacionado con Mandalay, Birmania; Excalibur (los cuentos del rey Arturo); el enorme complejo del palacio de César (antigua Roma); y París, que se completa con el modelo del Torre Eiffel de media escala (con el mismo número de remaches, como si alguien realmente los contara) y Arco deL Triunfo a dos tercios.

Trabajé con una mujer que sentía que, dado que vivía en Las Vegas, no tenía “necesidad de viajar”. “Puedo verlo todo aquí”, me dijo. “Y no tengo que aguantar a las personas que no entienden inglés.” Sí, ella realmente me dijo eso. “Aún mejor,” contesté, “no tienen que aguantarTE”.

San Geraldo and his rowmates, London to Málaga. I didn’t see this anywhere in LasVegas.
San Geraldo y sus compañeros de fila, Londres a Málaga. No vi esto en ningún lugar de Las Vegas.

Shoulda and Coulda / Debería y Podría

La versión español está después de la versión inglés.

SAN GERALDO AND I collected contemporary American art glass beginning in the early 1980s. Although we collected it simply because we liked it, it was “a great retirement investment,” we were told. It WAS great… until we retired. It wasn’t easy to find buyers and we were too lazy to try very hard. So we donated almost the entire collection to the San Diego LGBT Community Center for them to use at fundraisers and silent auctions. We kept a couple of our earliest pieces for ourselves and gave our latest acquisition to L&T (Jerry’s sister and her husband) as a thank you for all they did for us during our move from California to Spain, including putting us up (and putting up with us) at their house in South Dakota while we waited for our visas.

During our early days of collecting, the owner of one of our favorite art glass shops in Boston kept telling us we really needed to buy a piece by Dale Chihuly. We didn’t think much of his early pieces, so didn’t take her advice. Chihuly may now be the most famous American contemporary glass artist. His creations can be seen just about everywhere, including on the ceiling of the main lobby of Bellagio Hotel in Las Vegas. Now THAT would have been something to retire on. Check out the Bellagio ceiling (that we didn’t buy) and then check out some of our s0-called retirement collection.

MY MOTHER THE Dowager Duchess dwelled on regrets. My father said she was the president of the “I Shoulda” Club. So, I’m not saying “we shoulda” but… well, maybe we shoulda. However, as actress-comedian Carol Burnett once said (when she was in character as tragic-comic Eunice): “Coulda and shoulda are words we don’t use. They only depress us and give us the blues.”

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SAN GERALDO Y yo recogimos vidrio de arte estadounidense contemporáneo a principios de los años ’80. Aunque lo recolectamos simplemente porque nos gustó, fue “una gran inversión para la jubilación”, nos dijeron. FUE genial … hasta que nos retiramos. No fue fácil encontrar compradores y éramos demasiado perezosos como para esforzarnos mucho. Así que donamos casi toda la colección al Centro Comunitario LGBT de San Diego para que los usen en recaudaciones de fondos y subastas silenciosas. Mantuvimos unas de nuestras primeras piezas para nosotros y le dimos nuestra última adquisición a L&T (la hermana de Jerry y su esposo) como agradecimiento por todo lo que hicieron por nosotros durante nuestro traslado de California a España, incluido el hecho de que nos pusieron en marcha (y nos dejaron con nosotros). nosotros) en su casa en Dakota del Sur mientras esperábamos nuestras visas.

Durante los primeros días de la recolección, el propietario de una de nuestras favoritas tiendas de arte en vidrio en Boston nos decía que realmente necesitábamos comprar una pieza de Dale Chihuly. No pensamos mucho en sus primeras piezas, así que no seguimos su consejo. Chihuly ahora puede ser el artista de vidrio contemporáneo estadounidense más famoso. Sus creaciones se pueden ver en casi todas partes, incluso en el techo del vestíbulo principal del Hotel Bellagio en Las Vegas. Ahora eso hubiera sido algo para retirarse. Así que echa un vistazo al techo de Chihuly (que no compramos) y luego echa un vistazo a nuestra colección de jubilación.

MI MADRE LA Duquesa Viuda habitaba en los arrepentimientos. Mi padre dijo que ella era la presidenta del club “Yo Debería”. Entonces, no estoy diciendo “deberíamos” pero … bueno, tal vez deberíamos.Sin embargo, como dijo una vez la actriz-comediante Carol Burnett (cuando estaba en su personaje tragicómico Eunice): “La palabras que no usamos son yo podría y yo debería”. Sólo nos deprimen y nos dan la meloncolía “.