Free Bird / Pájaro Libre

La versión español está después de la primera foto.

SATURDAY MORNING I heard a bird tweeting very aggressively. A moment later I heard the sounds of the cats racing around the house. Food dishes sliding across tile floors, claws slipping on wood.

I walked into my office to find both cats on a low bookcase trying to peer into the tall bookcase beside it.

Nothing stirred. San Geraldo walked in and we both agreed that the bird was outside and they must be going after a fly or moth. But San Geraldo returned to the living room and found a down feather on the floor.

Then, Moose jumped inside one of the small cubby holes in the tall bookcase, knocking things to the floor.

A sparrow flew from the bookcase to my desk and hid on the shelf behind my computer monitor. Moose tried to follow. I told him to stop (and he did). San Geraldo reached over and, after moving aside papers and pen mugs (and a cookie tin), he managed to gently grasp the bird.

Both cats followed excitedly. San Geraldo took the bird out to the terrace to see how badly it was hurt. I closed the door in the cats’ indignant faces.

San Geraldo put the bird down and it immediately flew away.

The cats didn’t even annoy me for their treats in the afternoon. They’ve spent almost every waking minute in my office searching for the bird.

EL SÁBADO POR la mañana oí a un pájaro cantando muy agresivamente. Un momento después oí los sonidos de los gatos que corrían alrededor de la casa. Platos de comida deslizándose por los pisos de baldosas, garras resbalando sobre la madera.

Entré en mi oficina y encontré los dos gatos en una librería baja tratando de mirar dentro de la estantería alta al lado.

Nada se movió. San Geraldo entró y nos dos estuvimos de acuerdo en que el pájaro está fuera y debían ir tras una mosca o una polilla. Pero San Geraldo regresó al salon y encontró una pluma en el suelo.

Entonces, Moose saltó dentro de uno de los pequeños agujeros del cubículo, golpeando las cosas al suelo.

Un gorrión voló de la librería a mi escritorio y se escondió en el estante detrás del monitor de mi ordenador. Moose intentó seguirla. Le dije que se detuviera (y lo hizo). San Geraldo se acercó y, después de apartar la pantalla, papeles, y otras cosas (incluido una lata de galletas), logró agarrar suavemente al pájaro.

Ambos gatos siguieron con entusiasmo. San Geraldo sacó al pájaro a la terraza para ver cuánto le dolía. Cerré la puerta a los gatos indignados.

San Geraldo dejó el pájaro e inmediatamente voló.

Los gatos ni siquiera me molestan por sus delicias en la tarde. Han pasado casi cada minuto de vigilia en mi oficina buscando el pájaro.

‘LO VES?”
“DO YOU SEE HIM?”
DUDO: “¿SIGUE ALLÍ?”
DUDO: “IS HE STILL THERE?”
MOOSE: “VOLÓ EN ESA DIRECCIÓN.”
MOOSE: “HE FLEW IN THIS DIRECTION.”
DUDO: “¡CREO QUE ESCUCHÉ ALGO!”
DUDO: “I THINK I HEARD SOMETHING!”

“But please don’t take it so badly…”
“Pero por favor no lo tomes tan mal…”

Author: Moving with Mitchell

From Brooklyn, New York; to North Massapequa; back to Brooklyn; Brockport, New York; back to Brooklyn... To Boston, Massachusetts, where I met Jerry... To Marina del Rey, California; Washington, DC; New Haven and Guilford, Connecticut; San Diego, San Francisco, Palm Springs, and Santa Barbara, California; Las Vegas, Nevada; Irvine, California; Sevilla, Spain. And Fuengirola, Málaga..

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