Food, friends, and felines / Festín, familia, y felinos

La versión en español está después de la versión en inglés.

AS I MENTIONED A FEW days ago, our friends from Madrid, Alfonso and Cristina, were here for a long weekend with their daughter María. We met them at Mesón Salvador a year and a half ago when María was just a month old and we became immediate friends. We feel honoured they want to spend time with us whenever they visit. We met every morning at Mesón Salvador and then again one night for dinner. It’s become home away from home for them, as well. My mood crash Sunday could be explained by the fact that they went home.

There’s been a little book fair on the plaza near us and I picked up a couple of books in Spanish and English for María. I figured her parents could read stories to her from the books but she had a great time reading them herself, as you can see from the photos.

Dinner at Mesón Salvador was excellent as always. We have dinner at home most nights now and San Geraldo always makes me glad to follow after him in the kitchen for clean-up. My size 32s (42 Spanish) have gotten a bit snug, so it’s time to burn off about 5 pounds (2 kilos) of contentment.

Our 40 percent chance of rain yesterday brought us 12 seconds of drizzle. I didn’t see it. The current probability of rain is now 3 percent. That number will climb (slowly) as the week progresses. Maybe Friday’s 80 percent chance will come through.

The pilot light on our water heater won’t stay lit. It happens around the same time every year and just needs a simple cleaning. The plumber is on his way and the cats were driving me crazy because I wouldn’t give them their treats. If I did, they’d fly out of the kitchen when the doorbell rang. I tried explaining to them, but they just didn’t get it. So, I served them in SG’s office. And, of course, the plumber didn’t arrive. (But he’s here now, so excuse me while I welcome him.)

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COMO HE MENCIONADO hace unos días, nuestros amigos de Madrid, Alfonso y Cristina, estuvieron aquí un fin de semana largo con su hija María. Los conocimos en Mesón Salvador hace un año y medio cuando María tenía apenas un mes y nos hicimos amigos de inmediato. Nos sentimos honrados de que quieran pasar tiempo con nosotros cada vez que nos visitan. Nos reuníamos todas las mañanas en Mesón Salvador y luego una noche para cenar. También se ha convertido en un hogar lejos del hogar para ellos. Mi crisis de humor el domingo podría explicarse por el hecho de que se fueron a casa.

Ha habido una pequeña feria del libro en la plaza cercana a nosotros y compré un par de libros en español e inglés para María. Supuse que sus padres podrían leerle historias de los libros, pero ella se lo pasó genial leyéndolas ella misma, como se puede ver en las fotos.

La cena en Mesón Salvador fue excelente como siempre. Ahora cenamos en casa la mayoría de las noches y San Geraldo siempre me alegra seguirlo en la cocina para limpiar. Mi talla 42 Levis (32 Americano) se ha ajustado un poco, así que es hora de quemar unos 2 kilos (5 libras) de satisfacción.

Nuestro 40 por ciento de probabilidad de lluvia ayer nos trajo 12 segundos de llovizna. No lo vi. La probabilidad actual de lluvia es ahora del 3 por ciento. Ese número aumentará (lentamente) a medida que avance la semana. Quizás el 80 por ciento de posibilidades del viernes se materialice.

La luz piloto de nuestro calentador de agua no permanece encendida. Ocurre aproximadamente en la misma época todos los años y solo necesita una limpieza simple. El fontanero está en camino y los gatos me estaban volviendo loco porque no les daría sus golosinas. Si lo hiciera, saldrían volando de la cocina cuando sonara el timbre. Intenté explicárselo, pero no lo entendieron. Entonces, les serví en la oficina de SG. Y, por supuesto, el fontanero no llegó mientras comían. (Pero él está aquí ahora, así que discúlpeme mientras le doy la bienvenida).

Saturday night, my Secreto Iberico at Mesón Salvador (a cut of Iberian pork).
La noche del sábado, mi Secreto Iberico en Mesón Salvador.
San Geraldo’s meaty ribs.
Carnosas costillas de San Geraldo.
Maria’s octopus croquettes.
Croquettas de pulpo de Maria.
The family’s bacalao salad.
Ensalada de bacalao de la familia.
Friday night: My tropical salad.
La noche de viernes: Mi ensalada tropical.
Pionono!
San Geraldo’s non-alcoholic chupito.
Chupito sin alcohol de San Geraldo.
Maria with the books I picked up.
María con los libros que recogí.
Two books at once… And one sideways!
Dos libros a la vez … ¡Y uno de lado!
These two stayed until dark last night.
Estos dos se quedaron anoche hasta que anocheció.
Stir-fry dinner at home.
Cena salteada en casa.
Dudo (front) and Moose are the only ones around here that actually sit at the dining room table.
Dudo (frente) y Moose son los únicos por aquí que realmente se sientan a la mesa del comedor.

I’ll have another / Tendré otro

La versión en español está después de la versió en inglés.

SAN GERALDO AND I WERE lazy last night. He didn’t feel like cooking and I didn’t feel like washing up after. So, we went to Mesón Salvador for dinner. Our second home.

San Geraldo had ribs again. They’re always good but, you know how sometimes even your favourite thing tastes better than usual? That’s how the ribs were for him last week. And they didn’t disappoint this week. For some reason, he keeps ordering chips (French fries) instead of vegetables, even though he can’t finish the chips. I had pluma Iberica, a pork end loin from those acorn-fed black Iberico pigs.

The Cuñados were on duty last night. Sergio and David (Bar David as opposed to Chef David) are married to sisters. Cuñado means brother-in-law. I think I’ve explained before that when David joined the team, he and Sergio already called each other Cuñado, so the entire staff picked up on it as a way of not confusing the two Davids.

However, this is Andalusia with it’s own take on Spanish. One afternoon I said good-bye to Cuñado and Sergio corrected my pronunciation. In Andalusian Spanish, which I should make clear is not proper Spanish, the “d” is dropped and the word sounds like “cuñOW-oh.”

When San Geraldo was taking classes locally, his teacher would teach a word, write it on the white board, and then cross out the letters that would not be pronounced if you spoke Andalusian. After a bit of practice, I can now perfectly pronounce cuñado, I mean cuñowoh, like a local.

SG and I ordered our new favourite fried cod as a starter. I (we) need to learn that if we’re going to have a fried cod starter, we need to order a lighter main course. We need to learn, but we don’t seem to learn. So there was no room for dessert or coffee.

But Sergio wouldn’t let us leave right away. Cuñado was making special chupitos for us — without alcohol for SG. They were exquisite to look at and exquisitely delicious. I have no idea what was in them, but I want another. I’ll ask Cuñado for the ingredients the next time I’m there.

We were so overstuffed last night that neither of us slept much. We’ll have to have a siesta before we meet Tynan, Elena, and family for pizza tonight.

I FORGOT TO MENTION, Sergio saved two tables for us, so we could sit side-by-side facing out, our preferred seating during the pandemic. We thanked him and he said, in English, “For you, I go all the way.” When we laughed and told him what that meant, he didn’t take it back. Ah, Sergio. As I said, I’ll have another. (But don’t tell his wife.)

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SAN GERALDO Y YO FUÍMOS vagos anoche. Él no tenía ganas de cocinar y yo no tenía ganas de lavar después. Entonces, fuimos a cenar al Mesón Salvador. Nuestro segundo hogar.

San Geraldo volvió a tener costillas. Siempre son buenos pero, ¿sabes cómo a veces incluso tu cosa favorita sabe mejor de lo habitual? Así le quedaron las costillas la semana pasada. Y no decepcionaron esta semana. Por alguna razón, sigue pidiendo patatas fritas (patatas fritas) en lugar de verduras, aunque no se las puede acabar. Tomé pluma ibérica, un lomo de cerdo de esos cerdos ibéricos negros alimentados con bellota. Los Cuñados estaban de servicio anoche. Sergio y David (Bar David a diferencia del Chef David) están casados ​​con hermanas. Creo que he explicado antes que cuando David se unió al equipo, él y Sergio ya se llamaban Cuñado, por lo que todo el personal lo entendió como una forma de no confundir a los dos David.

Sin embargo, esto es Andalucía con su propia versión del español. Una tarde me despedí de Cuñado y Sergio corrigió mi pronunciación. En el español andaluz, que debo aclarar que no es el español correcto, se quita la “d” y la palabra suena como “cuñOW-oh”.

Cuando San Geraldo estaba tomando clases, la maestra le enseñaba una palabra, la escribía en la pizarra, y luego tachaba las letras que no se pronunciarían si hablara andaluz. Con un poco de práctica, ahora puedo pronunciar perfectamente cuñado — perdón, cuñowoh — como un local.

SG y yo pedimos nuestro nuevo favorito, bacalao frito, como entrante. Tenemos que aprender que si vamos a tener un entrante de bacalao frito, tenemos que pedir un plato principal más ligero. Necesitamos aprender, pero parece que no aprendemos. Así que no había lugar para el postre ni para el café.

Pero Sergio no nos dejó irnos enseguida. Cuñado estaba haciendo chupitos especiales para nosotros, sin alcohol para SG. Eran exquisitos a la vista y exquisitamente deliciosos. No tengo idea de lo que había en ellos, pero quiero otro. Le pediré a Cuñado los ingredientes la próxima vez que esté allí.

Estábamos tan abarrotados anoche que ninguno de los dos durmió mucho. Tendremos que echar una siesta antes de encontrarnos con Tynan, Elena y su familia para comer pizza esta noche.

ME OLVIDÉ DE MENCIONAR, Sergio nos reservó dos mesas para que pudiéramos sentarnos uno al lado del otro, mirando hacia afuera, nuestro asiento preferido durante la pandemia. Le agradecimos y dijo, en inglés: “For you, I go all the way” y eso, en esencia, significa “tendré sexo contigo” o “recorre todo el camino”. Cuando nos reímos y le dijimos lo que eso significaba, no se echó atrás. Ah, Sergio. Como dije, tendré otro. (Pero no se lo digas a su esposa).

Sergio brought me his favourite beer — because he and the beer are from Granada. It was as good as Sergio.
Sergio me trajo su cerveza favorita, porque él y la cerveza son de Granada. Fue tan bueno como Sergio.
It wasn’t easy to separate Sergio from the bottle.
No fue fácil separar a Sergio de la botella.
A different kind of olives this week. Unlike last week’s, these didn’t smell like rosemary. They smelled like olives and they were incredibly good. However, I had to move the bowl far away from San Geraldo’s sniffer.
Un tipo diferente de aceitunas esta semana. A diferencia de los de la semana pasada, estos no olían a romero. Olían a aceitunas y estaban increíblemente buenas. Sin embargo, tuve que alejar el cuenco de la naríz de San Geraldo.
The brothers-in-law in the background.
Los cuñados en el fondo.
CuñOWoh

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A Matter Of Size

I have finally found a chocolate truffle that’s the perfect size for the limits of my appetite. Amazingly, the chocolate is made by Lindt and, as you can see from the photo, one fits perfectly in the palm of my hand.

(Go ahead, size queens, click the images.)

While we’re on the subject of size and quality, Meson Salvador re-opened after an 8-week renovation project that left nothing of the original restaurant except the amazing staff and food.

Elena’s birthday was in November but we decided to extend the celebration, so we had another birthday dinner at Meson Salvador Thursday night. Our waiter, David, gave Elena the royal treatment. She ordered ribs and he made sure they were super-sized.

After dinner, Elena asked for a teensy bit of cinnamon ice cream for dessert. David got carried away but provided a size-appropriate spoon.

Did you know that cinnamon is considered (by some) to be an aphrodisiac? Elena happened to mention that. It was news to the rest of us. We all dipped our spoons in her ice cream.