Ay, There’s the Rub / De Eso Se Trata

AS HAMLET SAID, “To sleep, perchance to dream.” The sleep he was referring to was the sleep of death, but this is my own take. I’ve never been the greatest sleeper around. It’s a rare night that allows me three consecutive hours of sound sleep, although I do manage most nights to total up enough hours to get by. Unfortunately, I haven’t had a decent night in a few weeks. I rub my post-surgery eye in my sleep, which wakes me up (and adds to recovery time). My sciatica, which was barely a whimper before my surgery, has reared its ugly head (hip?) since I’ve been unable to do the workouts that seemed to be helping. On the best of nights, the last few hours in the morning have been achey (and wakey).

Even when I do sleep, I’m constantly on the move (that’s why it’s called Moving with Mitchell). I sleep on my side with four pillows — two under my head, one between my knees (to stabilize the hip), and another to hug. One or another ends up on the floor a few times during the night. I wake up at least once every night with my head next to the pillows instead of on them.

I sleep with a top sheet. I get it caught in my arms and twisted around my legs. I swing my arms and knock the lamp off the night table.

And then there’s the constant problem of my over-active brain. “Shut up!” I tell it but it doesn’t listen. I wish I had a switch. As you can imagine, I’m not the best of sleeping partners. Then again, neither is San Geraldo — but that’s another story.

Oh, to be our cats. Yes, they take catnaps and seem to be ever-vigilant. But they can sleep (or lounge) for hours at a time.

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COMO DIJO HAMLET: “Dormir, tal vez soñar”. El sueño al que se refería era el sueño de la muerte, pero lo entiendo. Nunca he tenido el mejor sueño. Es una noche rara que me permite tres horas consecutivas de sueño profundo, aunque lo hago casi todas las noches para acumular suficientes horas para pasar. Desafortunadamente, no he tenido una noche decente en unas pocas semanas. Froto mi ojo después de la cirugía mientras duermo, lo que me despierta (y aumenta el tiempo de recuperación). Mi ciática, que apenas era un gemido antes de mi cirugía, ha levantado su fea cabeza (¿cadera?) ya que no he podido hacer los entrenamientos que parecían estar ayudando. En la mejor de las noches, las últimas horas de la mañana han sido dolorosas (y de mal gusto).

Incluso cuando duermo, estoy constantemente en movimiento (es por eso que se llama Moviéndose con Mitchell). Duermo de lado con cuatro almohadas, dos debajo de la cabeza, una entre las rodillas (para estabilizar la cadera), y otra para abrazar. Uno u otro termina en el suelo varias veces durante la noche. Me despierto al menos una vez cada noche con la cabeza al lado de las almohadas en lugar de sobre ellas.

Duermo con una sábana encimera. Lo atrapo en mis brazos y retorcidos alrededor de mis piernas. Balanceo los brazos y apago la lámpara de la mesita de noche.

Y luego está el problema constante de mi cerebro hiperactivo. “¡Cállate!” lo digo pero no escucha. Desearía tener un interruptor. Como puedes imaginar, no soy la mejor pareja para dormir. Por otra parte, tampoco lo es San Geraldo, pero esa es otra historia.

Oh, ¡para ser nuestros gatos! Sí, toman siestas y parecen estar siempre vigilantes. Pero pueden dormir (o descansar) durante horas a la vez.

Dudo.
Moose.
And the bed, the morning after moving with Mitchell.
Y la cama, la mañana después de moviéndose con Mitchell

Mitchell, Garbage! / Mitchell, Basura!

When I was growing up (from the age of 10 when we moved into the apartment), after dinner My Mother The Dowager Duchess would clean up the kitchen and then call out, “Mitchell, garbage!” And I had to take the small bag of trash into the hallway and drop it down the incinerator chute. 

Once I went away to school, garbage became The Kid Brother’s responsibility. (At long last, The Duchess was willing to give him some responsibility.) Every night, she called out “Chucky, garbage!” and he proudly did his duty. On my first holiday visit home, we finished dinner and The Duchess called, “Chucky, garbage!” to which he replied pointing at me, “Hey, that’s HIS name!”

For the two weeks of my recovery from eye surgery (it’s perfect now!!!), I wasn’t supposed to do any lifting. San Geraldo very carefully monitored my activities. He even took out the garbage and recycling.

Twice.

And that is why I call him San Geraldo and not Jerry Garbage.

Dudo, garbage! / ¡Dudo, basura!

Cuando crecía (desde la edad de 10 años cuando nos mudamos al apartamento), después de la cena, Mi Madre La Duquesa Viuda, limpiaba la cocina y luego gritaba: “¡Mitchell, basura!”. Y tuve que llevar la pequeña bolsa de basura al pasillo y dejarla caer por el conducto del incinerador.

Cuando me fui a la universidad, la basura se convirtió en la responsabilidad de El Hermanito. (Por fin, La Duquesa estaba dispuesta a darle algo de responsabilidad). Cada noche, ella gritaba “¡Chucky, basura!” e hizo con orgullo su deber. En mi primera visita de vacaciones a casa, terminamos de cenar y la duquesa gritó: “¡Chucky, basura!” a lo que él respondió, señalando a mí, “¡Oye, ese es SU nombre!”

Durante las dos semanas de mi recuperación de la cirugía ocular (¡¡¡es perfecto ahora!!!), no debía hacer ningún levantamiento. BSan Geraldo vigilaba muy cuidadosamente mis actividades. Incluso sacó la basura y el reciclaje.

Dos veces.

Y es por eso que lo llamo San Geraldo y no Jerry Basura.

Dudo!
Oh, never mind! / ¡Oh, no importa!