Once bitten / Una vez mordido

La versión en español está después de la versión en inglés.

LAST NIGHT WAS THE WEEKLY phone call with The Kid Brother. He was again in a good mood, although he wasn’t as forthcoming with information as he’s been recently. It was actually more of what I would usually expect.

After hellos, I began, “So, Chuck, did you get any mail this week?” “Um, I’m not sure.” Oh, it’s going to be one of those conversations, I thought. “No deliveries?” (I ordered his annual desk calendar.) “Why? What’s comin’?” Argh! I told him the calendar was on its way. “Oh, good,” he said. “So, no mail at all this week?” I tried again. “I got mail!” “Well, what’d you get?” “Uh… there was somethin’ but I can’t remember.” “A card?” No response. So I tried a different tack.

“Hey, did you bowl on Saturday?” “Yeah.” I asked for the scores and he gave them to me. I entered them in the bowling spreadsheet 2020/2021 and tried again to explain the difference between a weekly average and a season average. Back to the mail.

“Did you get a card from me?” “Yeah.” “What was the picture on it?” “I’m not quite sure, but it was a really nice one.” Sigh. “Well, I’m glad you got my card.” “I think I got another one, too.” “From me?” “No! From the same state!” “Jacksonville, Florida?” “Yeah!” “J-A-N-I-E?” “That’s the one! It’s a good picture!” “What is it?” “Uh, I’ll have to look at it again tomorrow.” And from there we went into the “Who’s on First” Abbott and Costello routine (click here). I demanded, “Tomorrow? Whatsamattah? Ya don’t wanna tell me today?” And he said, “I am tellin’ ya today. And Tomorrow’s pitchin’!”

My mood is improving. But I hadn’t slept well Monday night, so I had a siesta instead of going out Tuesday afternoon. When I woke up, I sat at my desk and after a moment noticed I was absent-mindedly scratching my right elbow, which itched. I peered at it and saw a welt forming. Then I had an itch on my upper left arm. Another welt. And one more about an inch away. I suddenly felt like my entire body was covered in spiders. I shook my arms. I roughly brushed my hands over my scalp and across my face. That passed. The welts calmed down within a half hour. One warm day and I’m again invaded by biting insects (well, maybe one biting insect). It must be parked in my office because I just noticed another itch/welt on my upper right arm. There’s the old expression “Once bitten, twice shy” (meaning, according to Merriam-Webster: a person who has failed or been hurt when trying to do something is careful or fearful about doing it again). I wonder what they’d have to say about thrice bitten or what comes after thrice. I’ll have to ask The Kid Brother — tomorrow. He won’t tell me today.

Speaking of yesterday, San Geraldo baked another apple cake. Although for some reason he started calling it an apple tart. When I pointed that out, he told me, “Well, you don’t make an apple cake in a spring-lock pan.” I argued, “But the recipe, which instructs you to use a spring-lock pan, calls it apple cake, and you have until yesterday called it apple cake.” “I have?” “Yes, you have.” “Oh.”

NOTE:
Here’s a major difference between a tart and a cake. A tart is a sweet or savory dish with shallow sides and only a bottom crust. And that’s this week’s cooking lesson. You can count on me.

I just poured my tea and SG’s coffee. He asked if I wanted a slice of coffee cake with my tea. So many choices. (The photo at top is San Geraldo’s banana bread with chocolate chunks from last week. He still calls it banana bread.)

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ANOCHE FUE LA LLAMADA SEMANAL con El Hermanito. Volvió a estar de buen humor, aunque no fue tan comunicativo con la información como lo ha estado recientemente. En realidad, fue más de lo que normalmente esperaría.

Después de saludar, comencé, “Entonces, Chuck, ¿recibiste algún correo esta semana?” “Um, no estoy seguro”. Oh, va a ser una de esas conversaciones. “¿No hay entregas?” (Pedí su calendario de escritorio anual.) “¿Por qué? ¿Qué viene?” ¡Argh! Le dije que el calendario estaba en camino. “Oh, bien”, dijo. “Entonces, ¿no recibiste ningún correo esta semana?” Intenté de nuevo. “¡Recibí correo!” “Bueno, ¿qué obtuviste?” “Uh … había algo pero no lo recuerdo”. “¿Una tarjeta?” Ninguna respuesta. Así que probé una táctica diferente.

“Oye, ¿jugaste a los bolos el sábado?” “Si.” Le pedí las puntuaciones y me las dio. Los ingresé en la hoja de cálculo de bolos 2020/2021 e intenté nuevamente explicar la diferencia entre un promedio semanal y un promedio de temporada. De vuelta al correo.

“¿Recibiste una tarjeta mía?” “Yo hice.” “¿Cuál era la foto?” “No estoy muy seguro, pero fue muy agradable”. Suspiro. “Bueno, me alegro de que hayas recibido mi tarjeta”. “Creo que también tengo otro”. “¿De mi parte?” “¡No! ¡Del mismo estado!” “¿Jacksonville, Florida?” “Si. Si.” “¿J-A-N-I-E?” “¡Ese es! ¡Es una buena foto!” “¿Qué es?” “Uh, tendré que mirarlo de nuevo mañana”. Y a partir de ahí pasamos a la rutina, “Quién está primero” de Abbott y Costello (haz clic aquí). Le pregunté: “¿Mañana? ¿Qué pasa? ¿No quieres decírmelo hoy?” Y él dijo: “Te lo digo hoy. ¡Y Mañana lanzaremos!”

Mi estado de ánimo está mejorando. Pero no había dormido bien el lunes por la noche, así que tuve una siesta en lugar de salir el martes por la tarde. Cuando desperté, me senté en mi escritorio y después de un momento noté que estaba rascándome distraídamente el codo derecho. Y le picaba. Lo miré y vi que se formaba una roncha. Luego tuve picazón en la parte superior del brazo izquierdo. Otra roncha. Y uno más a una pulgada de distancia. De repente sentí como si todo mi cuerpo estuviera cubierto de arañas. Sacudí mis brazos. Pasé mis manos por mi cuero cabelludo y por mi cara con brusquedad. Eso pasó. Las ronchas se calmaron en media hora. Un día caluroso y nuevamente me invaden insectos que pican (bueno, tal vez uno). Debe estar estacionado en mi oficina porque acabo de notar otra picazón / roncha en la parte superior del brazo derecho. Existe la antigua expresión “Una vez mordido, dos veces tímido” (es decir, según Merriam-Webster: una persona que ha fallado o ha sido herida al intentar hacer algo tiene cuidado o teme volver a hacerlo). Me pregunto qué tendrían que decir sobre tres veces mordido o lo que viene después de tres veces. Tendré que preguntarle a The Kid Brother mañana. Hoy no me lo dirá.

San Geraldo horneó ayer otro tarta de manzana. Aunque por alguna razón empezó a llamarlo tart (que es algo diferente que cake en inglés. Cuando le señalé eso, me dijo: “Bueno, no se hace un apple cake en un molde de resorte con cierre de presión”. Argumenté: “Pero la receta, que te indica que uses un molde de resorte con cierre de presión, lo llama apple cake, y hasta ayer lo has llamado un tart”. “¿De verdad?” “Si.” “Oh.”

Acabo de hacer mi té y el café de SG. Me preguntó si quería una pieza de coffee cake [tarta de café] con mi té. Tantas opciones.

NOTA:
Aquí hay una gran diferencia entre un tart y un cake: Un tart tiene lados poco profundos y solo una corteza inferior. Y esa es la lección de cocina de esta semana. Puedes contar conmigo.

La foto de arriba es el pan de plátano con trozos de chocolate de San Geraldo de la semana pasada. Todavía lo llama pan de plátano).

Coffee apple cake tart
Tarta de manzana café tart

J is for Junebug / J es para Junebug

La versión en español está después de la versión en inglés.

YESTERDAY, IN THE ABRIDGED VERSION of my convoluted phone conversation with The Kid Brother, I explained how I determined that a card from Jacksonville, Florida, was from Jennifer (click here). Well, Jennifer wrote and said she’s from South Carolina. JanieJunebug (click here) wrote and said the card was from her. So, mystery solved and now I can’t wait to tell The Kid Brother about JanieJunebug and my confusion; he’s never confused. Janie, I’m sending you a safe cyberhug! And I’m sorry Jacksonville has a crappy football team.

It rained all night and is still raining as I write. A chilly 13C (55F) when I woke up at 8 this morning and it felt like 11 (52F) (that’s not my opinion, that’s The Weather Channel). Brrr. San Geraldo was already sitting in his office in a sweatshirt with the hood up. He had the space heater going. He asked me to come look at some old photos he had received. I nearly had heatstroke. Even Dudo left.

San Geraldo made a new (to us) dish for dinner last night. Chickpea stew from Delish.com. It was delish! (Note to Jesica: Delish is not a real English word; it’s short for delicious.) We had apple cake for dessert. This morning, I had my gourmet overnight oats and we had apple cake with our coffee/tea — because San Geraldo said we deserved it. I never argue. Well, hardly ever. OK, often. But always for a good reason. Except when I don’t have one.

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AYER, EN LA VERSIÓN RESUMIDA de mi enrevesada conversación telefónica con El Hermanito, le expliqué cómo determiné que una tarjeta de Jacksonville, Florida, era de Jennifer (haz clic aquí). Bueno, Jennifer escribió y dijo que es de Carolina del Sur. JanieJunebug (haz clic aquí) escribió y dijo que la tarjeta era de ella. Entonces, misterio resuelto y ahora no puedo esperar para contarle a El Hermanito sobre JanieJunebug y mi confusión; él nunca está confundido. Janie, ¡te estoy enviando un abrazo cibernético seguro! Y lamento que Jacksonville tenga un equipo de fútbol de mierda.

Llovió toda la noche y sigue lloviendo mientras escribo. Un frío 13C (55F) cuando me desperté a las 8 esta mañana y me sentí como 11 (52) (esa no es mi opinión, es The Weather Channel). Brrr. San Geraldo ya estaba sentado en su oficina con una sudadera con la capucha levantada. Tenía encendido el calefactor. Me pidió que fuera a ver algunas fotos antiguas que había recibido. Casi tengo un golpe de calor. Incluso Dudo se fue.

San Geraldo preparó un plato nuevo (para nosotros) para la cena anoche. Guiso de garbanzos de Delish.com. ¡Fue delish! (Nota: Delish no es una palabra en inglés real; es la abreviatura de delicious). Tomamos tarta de manzana de postre. Esta mañana, comí mi avena gourmet durante la noche y comimos tarta de manzana con nuestro café / té, porque San Geraldo dijo que lo merecíamos. Yo nunca discuto. Bueno, casi nunca. OK, a menudo. Pero siempre por una buena razón. Excepto cuando no tengo uno.

SG omitted the anchovy and parsley.
SG omitió la anchoa y el perejil.
Wednesday sunrise.
Miércoles amanecer.
Thursday sunrise.
Jueves amanecer.
Some surfers arrived a couple of hours after sunrise.
Algunos surfistas llegaron unos horas después del amanecer.

A dog and a football team / Un perro y un equipo de fútbol

La versión en español está después de la versión en inglés.

THE KID BROTHER SOUNDED VERY excited when he answered the phone last night. “I got two cards. And a card from you! I’ll go get ’em.” And he was gone. “I’ll be right back,” he yelled. I heard him having a loud running conversation with his roommate Chris about a game on TV as he crossed the apartment. He returned. “One has a football team. And there’s a dog,” he said.

“So, tell me about the one with the football picture on it first.”
“It’s not a picture. It’s a team.”
Oh… uh. “What’s the city?”
He spelled quickly and I caught on before he finished with a bit of a hiccup, “J-A-C-K-S-O-N-V-L-E… I-L-L-E.”
I said, “Jacksonville! That’s in Florida.”
“I know! I know!”
“Is that from Jennifer — J-E-N-N-I…” “Yeah!”
“She’s great,” I said. “Her husband’s name is Gregg. They have a parrot named Marco, and fish and a dog. She works at an elementary school and he designs aquariums. They’re good people.”
“I know!”
“Oh, I ’ve I told you about them before haven’t I?”
“No!” Yeah, I have. I’m already exhausted.
“OK, so tell me about the card with the dog,” I continued.
“What are you talking about?!? That is the card with the dog!”
“I thought that was the football card.”
“Now just wait a second! Hold on. Hold on. Just the city! They’re not doing very good.”
“Ohhhhhh. You recognised the city name Jacksonville in the address from the football team.”
“Yeah. They’re doing bad though.”
“Are they usually a good team?”
“Not really.”


“So tell me about the other card. What’s on that one?”
“I don’t know. It’s a picture.”
“It’s not flamingos? That’s what’s on the way from Anne Marie in Philly.”
“No. It’s a picture.”
“Is the name on the card B-O-B?”
“Yeah! That’s right!”
“Oh, that’s Bob. He’s a really good guy and he tells funny stories. His husband’s name is Carlos, like you, and they have cats, too. One looks like Dudo and Moose. His name is Tuxedo. But what’s on the card again?”
“I don’t know. A picture. Really nice colors.”
“Is it abstract art?”
“I think so.”
Given that “a lady not from these days turned out to be the Mona Lisa (click here), I’m curious to learn what Bob’s abstract art is all about.

The Kid Brother lost his patience with my slow-wittedness last night. San Geraldo heard some of my side of the conversation. He was laughing when I walked into his office. I told him all I had energy for was to to quickly jot it down and then go to bed. He’d have to get the other side today, along with you. He understood. San Geraldo always understands.

Bob, thanks a million, and now tell us about that abstract art. Jennifer, you truly are great and I’m sorry your football team is not.

NOTE:
The photo, taken by My Mother the Dowager Duchess, is from 1989. As The Kid Brother would have described us at the time, Your Big Son and The Big Guy.

MORE IMPORTANT NOTE:
Jennifer wrote and said she doesn’t live in Florida and the card wasn’t from her!

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EL HERMANITO SONABA MUY ANIMADO cuando contestó el teléfono anoche. “Tengo dos cartas. ¡Y una tarjeta tuya! Iré a buscarlos”. Y se fue. “Vuelvo enseguida”, gritó. Lo escuché tener una conversación ruidosa con su compañero de cuarto Chris sobre un juego en la televisión mientras cruzaba el apartamento. El regresó. “Uno tiene un equipo de fútbol. Y hay un perro”, dijo.

“Entonces, cuéntame primero sobre el que tiene la imagen de fútbol”.
“No es una imagen. Es un equipo”.
Oh … eh. “¿Cuál es la ciudad?”
Deletreó rápidamente y me di cuenta antes de que terminara con un pequeño hipo, “J-A-C-K-S-O-N-V-L-E … I-L-L-E”.
Dije: “Oh, Jacksonville. Eso está en Florida”.
“¡Lo sé! ¡Lo sé!”
“Es eso de Jennifer – J-E-N-N-I …”
“¡Sí!”
“Ella es genial”, le dije. “El nombre de su esposo es Gregg. Tienen un loro llamado Marco, y peces y un perro. Ella trabaja en una escuela primaria y él diseña acuarios. Son buenas personas”.
“¡Lo sé! ¡Lo sé!”
“Oh, ya te he hablado de ellos antes, ¿no?”
“¡No!” (Sí, lo hice. Ya estoy exhausto).
“Bien, cuéntame sobre la tarjeta con el perro”.
“¿De qué estás hablando? ¡Esa es la tarjeta con el perro!”
“Pensé que era la tarjeta de fútbol”.
“¡Uf! ¡Espere un segundo! Espere. Espere. ¡Solo la ciudad! No lo están haciendo muy bien”.
“Ohhhhhh. Reconociste el nombre de la ciudad Jacksonville en la dirección del equipo de fútbol”.
“Si. Sin embargo, lo están haciendo mal”.
“¿Suelen ser un buen equipo?”
“Realmente no.”


“Entonces cuéntame sobre la otra carta. ¿Qué hay en ese?”
“No lo sé. Es una imagen”.
“¿No son flamencos? Eso es lo que viene de Anne Marie en Filadelfia”.
“No. Le dije, es una imagen”.
“¿El nombre de la tarjeta es B-O-B?”
“¡Si! ¡Así es!”
“Oh, ese es Bob. También es un buen tipo y cuenta historias divertidas. Su esposo se llama Carlos, como tú, y también tienen gatos. Uno se parece a Dudo y Moose. Su nombre es Tuxedo. Pero, ¿qué hay en la tarjeta de nuevo?”
“No lo sé. Una foto. Colores realmente bonitos”.
“¿Es arte abstracto?”
“Creo que sí.”
Dado que “una dama que no es de estos días” resultó ser la Mona Lisa (haz clic aquí), tengo curiosidad por saber de qué se trata el arte abstracto de Bob.

El Hermanito perdió la paciencia con mi torpeza anoche. San Geraldo escuchó algo de mi lado de la conversación. Se reía cuando entré a su oficina. Le dije que lo anotaría rápidamente y luego me iría a la cama. Tendría que llevarse al otro lado hoy contigo. Él entendió. San Geraldo siempre lo entiende.

Bob, un millón de gracias y ahora cuéntanos sobre ese arte abstracto. Jennifer, realmente eres genial y lamento que tu equipo de fútbol no lo sea.

NOTA: 
La foto, hecha por Mi Madre La Duquesa Viuda, es de 1989. Como El Hermanito nos habría descrito en ese momento, Su Hijo Grande y El Tipo Grande.

NOTA MÁS IMPORTANTE:
Jennifer escribió y dijo que no vive en Florida y que la tarjeta no era de ella.