Diagnosing Lockjaw / Diagnóstico del Trismo

La versión español está después de la versión inglés.

THE YEAR WAS 1997. San Geraldo and I were heading north from downtown to our jobs at the University of California, San Diego, in La Jolla. San Geraldo was behind the wheel when he asked, “How can you tell if you have lockjaw?”

“Why? Do you think you have lockjaw?”

He nodded and said pathetically, “Uh huh.”

“And WHY do you think you have lockjaw?” I asked softly.

“Because my jaw is tight and it hurts.”

“Breathe and relax your jaw,” I calmly instructed.

We drove on in silence for a few minutes and then, “How’s that lockjaw?,” I asked.

“It’s gone.”

It was a miracle!

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EL AÑO FUE de 1997. San Geraldo y yo nos dirigíamos hacia el norte desde el centro de la ciudad hacia nuestros trabajos en la Universidad de California, San Diego, en La Jolla. San Geraldo estaba conduciendo cuando se le preguntó: “¿Cómo pude saber si tiene el trismo [la mandíbula bloqueada]?”

¿Por qué? ¿Crees que tienes el trismo?”

Él asintió y dijo: “Uh huh”.

“¿Y POR QUÉ crees que tienes el trismo?” Le pregunté en voz baja.

“Porque mi mandíbula está apretada y me duele”.

“Respira y relaja tu mandíbula”, le dije con calma.

Condujimos en silencio durante unos minutos y luego, “¿Cómo está ese trismo ”, le pregunté.

“Se fue.”

¡Un milagro!












A couple of years before the lockjaw.
Dos años antes del trismo.

Settling In San Diego / Establecerse En San Diego

WE LEFT CONNECTICUT when San Geraldo was offered a great position at the University of California, San Diego, in the city of La Jolla. The University gave us a free apartment near campus while we looked for a place to live. I quickly found us a condo to rent. It was a nice place in a great location bordering Balboa Park (the Central Park of San Diego). The building was in a canyon at the bottom of a steep hill. My first thought as I approached by car was, “How the hell do we get up and down this in the snow?!?” But then I remembered we no longer lived in snow country. The owners were, to put it kindly, jerks. We rented while we saved for another house of our own. And that’s a story for another day.

SALIMOS DE CONNECTICUT cuando le ofrecieron a San Geraldo un excelente puesto en la Universidad de California, San Diego, en la ciudad de La Jolla. La Universidad nos dio un apartamento gratis cerca del campus mientras buscábamos un lugar para vivir. Rápidamente nos encontró un condominio para alquilar. Era un lugar agradable en una gran ubicación que bordeaba el Parque Balboa (el Parque Central de San Diego). El edificio estaba en un cañón al pie de una colina empinada. Lo primero que pensé cuando me acerqué en auto fue: “¿¡¿Cómo subimos y bajamos en la nieve?!?” Pero entonces recordé que ya no vivíamos en el país de la nieve. Los dueños fueron, por decirlo amablemente, idiotas. Alquilamos mientras ahorramos para otra casa propia. Y esa es una historia para otro día.

NOT CHARMING. BUT FREE. THREE MONTHS.
NO ENCANTADOR. PERO GRATIS. TRES MESES.
DOWNHILL FROM HERE. THREE YEARS!
CUESTA ARRIBA DESDE AQUÍ. ¡TRES AÑOS!
ONE OF TWO BALCONIES.
UNO DE DOS BALCONES.
THE LIVING ROOM (RIGHT). A GUEST BEDROOM (LEFT).
LA SALÓN (A LA DERECHA). TERCERO DORMITORIO (A LA IZQUIERDA).
SAN GERALDO, MY KITCHEN MAGICIAN.
SAN GERALDO, MI MAGO DE LA COCINA.
THE DINING ROOM, WHICH GOT A LOT OF USE.
EL COMEDOR, QUE TUVO MUCHO USO.
AT THE CONDO, 1994. MY MOTHER THE DOWAGER DUCHESS KEPT THIS ON HER BEDROOM DRESSER.
SHE SAID IT WAS “TOO INTIMATE” FOR A PUBLIC SPACE. GROAN!
MI MADRE LA DUQUESA VIUDA TENÍA ESTA FOTO SOBRE UN ARMARIO EN SU HABITACIÓN.
ELLA DIJO QUE ERA “DEMASIADO ÍNTIMO” PARA UN ESPACIO PÚBLICO. ¡GEMIDO!