Droning on / Droneando

I HEARD SOMETHING LAST NIGHT. To my ears, it was an awful noise. The sound of someone in pain. I ran from my office to the terrace, of course grabbing my camera as I went. Once I was outside, the sound was louder and more unpleasant (again, to my ears). Maybe my ears are simply untrained. Maybe it sounds good to someone else. Somewhere else. You’ll have to let me know what you think once (if) you watch the video at the end of this post. It actually sounds better, to me, on the recording.

I haven’t been out yet today. I’ll try my luck with a walk on a Saturday afternoon. I saw a drone flying back and forth along the coast when I was out yesterday. Then I spotted the control “tower” — lifeguards and safety personnel in a roped off area on the beach. Be sure to take note of the lifeguard’s shorts.

Some of you were wondering what those webbed feet were in the pictures of my drawers yesterday. It’s a couple of decorative swans we purchased from a florist and home decor shop that had opened in our neighborhood a few years ago. I don’t know why we bought them, except to support the new shop owners. The shop has since moved to a smaller space in a busier location.

Speaking of drawers: I’m kind of a crossword puzzle freak. Lately, I’ve been going back through the NY Times archive and doing old crossword puzzles. Check out the clue that came up last night (after my drawers post). Also, check out 21 Down. For two days, I had a craving for Oreos. I bought a package of Double Stuf yesterday afternoon (again, before seeing the puzzle).

I cooked again the other day. I made more of Anne Marie’s balls (click here). Dudo and Moose were stunned to see me in the kitchen when they weren’t due for a treat. As you’ll see in the photos, Moose panicked.

ESCUCHÉ ALGO ANOCHE. PARA MIS oídos, fue un ruido espantoso. El sonido de alguien con dolor. Corrí de mi oficina a la terraza, por supuesto agarrando mi cámara mientras caminaba. Una vez que estuve afuera, el sonido fue más fuerte y más desagradable (nuevamente, para mis oídos). Quizás mis oídos simplemente no están entrenados. Quizás suene bien para otra persona. En algún otro lugar. Tendrás que decir lo que piensas una vez (si ves) el video al final de esta entrada. De hecho, me suena mejor en la grabación.

Todavía no he salido. Probaré suerte con un paseo un sábado por la tarde. Vi un dron volando de un lado a otro a lo largo de la costa cuando salí ayer. Luego vi la “torre” de control: socorristas y personal de seguridad en un área acordonada en la playa. Asegúrese de tomar nota de los pantalones cortos del socorrista.

Algunos de vosotros se estabais preguntando qué eran esos pies palmeados en las fotos de mis cajones ayer. Son un par de cisnes decorativos que compramos en una floristería y tienda de decoración del hogar que abrió en nuestro vecindario hace unos años. No sé por qué los compramos, excepto para ayudar a los nuevos propietarios de las tiendas. Desde entonces, la tienda se ha trasladado a un espacio más pequeño en un lugar más concurrido.

Hablando de cajones: Soy una especie de fanático (solamente un poco) de los crucigramas. Últimamente, he estado revisando el archivo del NY Times y haciendo viejos crucigramas. Mira la pista que surgió anoche (después de mi entrada sobre los cajones [drawers]). Además, echa un vistazo a 21 Down. Durante dos días, tuve ganas de Oreos Double Stuf. Compré un paquete ayer por la tarde (nuevamente, antes de ver el rompecabezas).

Cociné de nuevo el otro día. Hice más pelotas de Anne Marie (haz clic aquí). Dudo y Moose se quedaron atónitos al verme en la cocina cuando no les tocaba un regalo. Como verán en las fotos, Moose entró en pánico.

We’re gonna te-ell…
Le diremos…
He’s in the kitchen! ALONE! I think he’s cooking!
¡El esta en la cocina! ¡SOLO! ¡Creo que él esta cocinando!

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Draws, drawers, drawers / Dibuja, cajones, ropas interiores

La versión en español está después de la versión en inglés.

I DECIDED TODAY TO SHARE photos of my drawers, because their neatness makes me happy. That (drawers, not their neatness) reminded me of my early childhood and trying to understand the complexities of the English language.

My parents were both born and raised in Brooklyn. My Mother the Dowager Duchess had a fairly sophisticated accent. My father’s accent was less so but not as “street” as it could have been (The Duchess made sure of that).

We lived on Long Island, a suburb of New York City with similar dialect and a few variations of its own. I loved to learn new words and to write them. I sat at the kitchen table one day writing new words just for fun. C-I-R-C-U-L-A, I wrote. My Mother the Dowager Duchess looked over and said, “There’s an ‘R’ at the end,” before saying the word aloud in her New York City accent, “circula.” I replied, “No there’s not. You said ‘circula.’” She said, “Yes, there’s an ‘R’ at the end. It’s silent.”

One evening at dinner, I said, “Please pass the butter,” emphasising the ‘R’ at the end of the word. The Duchess asked, indignantly, “Where did you learn to speak like that?” (Apparently another silent ‘R’.)

Another time, I was doing a homework assignment and I wrote, “Put it in the draw.” The Duchess corrected my spelling. How she explained it was, “The word is ‘draw’ with an ‘ER’ at the end. Not ‘draw’ like a picture.” Argh.

We moved to Brooklyn when I was 10. I had a friend who told me his parents bought him a new ‘chestadraws.’ I had no idea what he was talking about (a chest of drawers).

I left New York a long time ago. I draw a picture and I put my drawers in a drawer. My ‘Rs’ are not silent. And now I’m going to try and explain this all in Spanish.

NOTE:
For those of you who know only a tiny bit of Spanish, the word cajones in the title may have surprised you. Cajones means drawers (like those in your dresser) and is not to be confused with cojones, which means balls (like those in your, um, drawers — well in some drawers).
Speaking of which, my father had a woman on his staff (a supervisor) who annoyed him regularly. She expected to be treated like the men. Imagine that. Her name was Cleo. My father regularly complained to The Duchess about Cleo. He would say, “She’s got a pair of balls for a broad.” If we kids were within hearing range, The Duchess would say, “David!”

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DECIDÍ HOY COMPARTIR FOTOS DE mis cajones, porque su pulcritud me hace feliz. Eso (los cajones, no su pulcritud) me recordó a mi primera infancia y al tratar de entender las complejidades del idioma inglés.

Mis padres nacieron y se criaron en Brooklyn. Mi madre, la duquesa viuda, tenía un acento bastante sofisticado. El acento de mi padre lo era menos, pero no tan “callejero” como podría haber sido (La duquesa se aseguró de eso).

Vivíamos en Long Island, un suburbio de la ciudad de Nueva York con un dialecto similar y algunas variaciones propias. Me encantaba aprender nuevas palabras y escribirlas. Me senté a la mesa de la cocina un día escribiendo nuevas palabras solo por diversión. C-I-R-C-U-L-A, escribí. Mi madre, la duquesa viuda, miró y dijo: “Hay una ‘R’ al final”, antes de decir la palabra en voz alta con su acento de la ciudad de Nueva York, “circula”. Respondí: “No, no lo hay. Dijiste ‘circula’”. Ella dijo: “Sí, hay una ‘R’ al final. Es silenciosa”.

Una noche, durante la cena, dije: “Por favor, pásame la ‘butter’ [mantequilla]”, haciendo hincapié en la ‘R’ al final de la palabra. La duquesa preguntó, indignada: “¿Dónde aprendiste a hablar así?” (Aparentemente, otra ‘R’ silenciosa).

En otra ocasión, estaba haciendo una tarea y escribí: “Ponlo en el ‘draw’”. La duquesa corrigió mi ortografía. La forma en que lo explicó fue: “La palabra es ‘draw’ [cajón] con una ‘ER’ al final. No ‘draw’ [dibuja] como una imagen.” Uf.

Nos mudamos a Brooklyn cuando tenía 10 años. Tenía un amigo que me dijo que sus padres le habían comprado un nuevo “chestadraws”. No tenía idea de lo que estaba hablando (‘chest of drawers’, una cómoda).

Me fui de Nueva York hace mucho tiempo. Yo ‘draw’ [dibujo] y guardo mi ‘drawers’ [ropa de interior] en un ‘drawer’ [cajón}. Mis ‘R’ no son silenciosas. Esto era bastante confuso en inglés. Espero que tenga al menos algún sentido en español.

T-shirts are organised by collar (v- or crew-neck), by cotton weight, and then (somewhat) by color. And then there’s the special section topped by my South Dakota T-shirts.
Las camisetas están organizadas por cuello (de pico o redondo), por peso de algodón y luego (un tanto) por color. Y luego está la sección especial coronada por mis camisetas de Dakota del Sur.
The underwear is organised by brand (because of fit), by wear order (so they circulate), and by style (briefs, square cuts).
La ropa interior está organizada por marca (por ajuste), por orden de uso (para que circule) y por estilo (calzoncillos, cortes cuadrados).
The sock drawer.
El cajón de calcetines.
Dudo would like to sleep in my drawers. Oh, how I love these cats. Just look at that face.
A Dudo le gustaría dormir en mis cajones. Oh, cuánto amo a estos gatos. Sólo mira esa cara.
And speaking of drawers.
Y hablando de ‘drawers’ (pantalones).